Teherán expulsará a los inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) si no se levantan las sanciones "financieras, bancarias y petroleras" que soporta Irán antes del 21 de febrero, según lo declaró Ahmad Amirabadi Farahani, miembro de la junta directiva del Parlamento iraní, que vinculó la advertencia a una ley aprobada recientemente por los legisladores. 

En declaraciones a un programa de la televisión iraní, el parlamentario explicó que la fecha fue elegida para darle "un mes" a la nueva Administración estadounidense para que tome medidas encaminadas a levantar las sanciones, según publicó el sitio web RT.

"Hasta que no se levanten las sanciones, no veremos ninguna razón para cumplir con nuestras obligaciones", enfatizó Amirabadi Farahani. 

Al trascender las declaraciones del político iraní, el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, enfatizó en un comunicado que la República Islámica tiene "la obligación legal" de permitir el acceso de los inspectores del OIEA.

"Una vez más, el régimen iraní está utilizando su programa nuclear para extorsionar a la comunidad internacional y amenazar la seguridad regional", aseveró el diplomático.

Teherán anunció hace pocos días la reanudación del enriquecimiento de uranio al 20%, muy por encima de los valores establecidos en el acuerdo nuclear.

La medida conlleva una nueva reducción de los compromisos de Irán con el Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, por sus siglas en inglés), que fijaba el nivel máximo para enriquecer uranio en un 3,67 %. Estados Unidos salió unilateralmente del acuerdo en 2018 y un año después Teherán superó el límite de 3,67%, mientras que el nivel de enriquecimiento se había mantenido estable desde entonces en un 4,5 por ciento.