El ministro de Asuntos Exteriores de Italia, Luigi Di Maio, volvió a defender la necesidad de una misión europea para garantizar la implementación del embargo sobre la venta de las armas a los participantes de la guerra civil libia.

"Italia está promoviendo con toda su voluntad una misión europea que bloquee la llegada de armamento a Libia", dijo el canciller italiano en una rueda de prensa ofrecida en Madrid, donde este 7 de febrero mantuvo un encuentro con su homóloga española, Arancha González Laya.

A su modo de ver, Europa debe implicarse directamente en vigilar el cumplimiento del embargo porque el club comunitario es uno de los actores que "más tiene que perder" si continúa la situación de guerra en Libia.

En ese sentido, destacó que "la inestabilidad de una zona de guerra es un caldo de cultivo para el terrorismo" y recordó que esto afecta directamente a la seguridad de Italia, el país europeo que más cerca se encuentra de Libia. "Si no ponemos fin a esta llegada de armas, no podremos detener el conflicto", insistió.

Libia continúa sumida en una crisis desde que el derrocamiento de su líder histórico, Muamar Gadafi, en 2011, derivó en violentos enfrentamientos entre facciones rivales.

Actualmente en el país hay una dualidad de poderes: el Gobierno interino junto con el Parlamento en Tobruk, que controla la parte oriental y cuenta con el apoyo del ENL, y el Gobierno de Acuerdo Nacional avalado por la ONU, con sede en Trípoli, en el noroeste del país.