La grandes ciudades turísticas italianas, Roma, Florencia, Milán, Turín y Venecia, perderán este año debido a la pandemia 34 millones de visitantes, lo que supone cerca de 7.600 millones de euros menos de ingresos, según un estudio realizado por la asociación de comerciantes Confersercenti.

Confersercenti, que representa a cerca de 360.000 pequeñas y medianas empresas italianas, detalló que de los alrededor de 7.600 millones de euros que se perderán por la falta de turistas, 4.900 millones corresponderán a las pérdidas del sector del alojamiento, restaurantes, negocios y servicios.

Estas cinco grandes ciudades concentran un tercio de las entradas del turismo en el país.

Apuntan que se trata de estimaciones conservadoras, pero que podrían resultar incluso optimistas en ausencia de la recuperación del flujo de viajeros para fin de año.

Explica el informe que, entre estas ciudades, la peor situación es la que atraviesa Venecia, uno de los destinos más buscados a nivel mundial, pero que espera una disminución de 13,2 millones de turistas, por un total de 3.000 millones de euros de pérdidas.

Le sigue  Roma, donde las previsiones son de 9,9 millones de presencias menos y de 2.300 millones de euros menos de ingresos, y luego Florencia, donde se esperan 5 millones menos de turistas y 1.200 millones de pérdidas.

La disminución de los turistas extranjeros no podrá ser compensada por el turismo nacional, ya que los italianos preferían los centros turísticos y las localidades costeras.

Además a esta tendencia debe sumarse una alta proporción de trabajadores que aún trabajan en casa, pues se ha calculado que la ausencia de los empleados en los lugares de trabajo está causando la pérdida de alrededor de 250 millones de euros mensuales en gastos de alojamiento y restauración.