La opositora peruana Keiko Fujimori indicó que vuelve a la cárcel con la "tranquilidad" de que podrá salir de ella, en alusión a las últimas decisiones judiciales por el caso Odebrecht, que le han sido favorables, tras salir del hospital en el que tuvo que ser ingresada la semana pasada por problemas coronarios. Fujimori, líder de Fuerza Popular, el principal partido de la oposición peruana, fue hospitalizada el pasado 14 de septiembre en la Clínica Centenario con dolores torácicos y tensión alta. Una vez estabilizada, abandonó el centro médico el pasado viernes para reingresar en la cárcel de mujeres de Chorrillos, donde cumple prisión preventiva. La líder opositora aprovechó este problema de salud para denunciar vía Twitter que "Chorrillos no cuenta con un médico permanente ni con acceso a una ambulancia", advirtiendo de que "la situación debe ser más dramática en penales de provincia".

Fujimori está siendo investigada por las supuestas donaciones irregularidades que la constructora brasileña Odebrecht hizo en 2011 a su campaña electoral. La Fiscalía ha decidido acumular este caso con la pesquisa por los aportes obtenidos por Fuerza Popular para los comicios generales de 2016. Fue detenida el pasado 10 de octubre y, en principio, debía permanecer 36 meses en prisión preventiva, pero un fallo redujo el periodo a 18 meses, por lo que saldría de la cárcel el próximo 30 de abril.