A pesar de algunas señales positivas recientes, persiste una "gran incertidumbre" sobre la recuperación de la economía de Estados Unidos, aseguró el presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell.

Y a menos que la población tenga certeza de que se superó la pandemia de la COVID-19, "una recuperación total es poco probable", advirtió en su testimonio semestral ante el Comité Bancario del Senado.

Powell prometió una vez más que la Fed usará todas sus herramientas para ayudar a garantizar la recuperación del país, que, según explicó, ha perjudicado más a las minorías y a los grupos de bajos ingresos.

Aunque hubo un sorprendente repunte en el empleo en mayo, se perdieron casi 20 millones de puestos de trabajo desde febrero y la contracción del Producto Interno Bruto ( PIB) en el trimestre abril-junio "probablemente sea la más grave registrada" en Estados Unidos, dijo Powell.

Incluso con algunos datos prometedores, "los niveles de producción y empleo permanecen muy por debajo de sus niveles previos a la pandemia, y persiste una gran incertidumbre sobre el momento y la fortaleza de la recuperación", advirtió.

Powell dijo que el golpe económico de los cierres de los negocios para contener la propagación del virus "no ha recaído por igual en todos los estadounidenses".

"Los menos capaces de resistir la recesión han sido los más afectados", apuntó, señalando que la mayor pérdida de empleos se dio entre los hispanos, los afroestadounidenses y las mujeres.

Y dijo que "si no se contiene y revierte, la recesión podría ampliar aún más las brechas en el bienestar económico que la larga expansión había logrado empezar a cerrar".

La economía de Estados Unidos entró en recesión en febrero, terminando 128 meses de crecimiento en medio de la recesión brutal causada por la pandemia.

Incluso antes de que entraran en vigor las órdenes de detener la actividad en todo el país a partir de mediados de marzo, la Fed redujo las tasas de interés a cero e inundó el sistema financiero con efectivo, y luego apresuró una serie de programas de préstamos para apoyar a las empresas, así como a los gobiernos estatales y locales.

"Estamos comprometidos a utilizar nuestra gama completa de herramientas para apoyar la economía y ayudar a asegurar que la recuperación de este período difícil sea lo más sólida posible", dijo Powell.

Sin embargo, las acciones de la Reserva Federal "son solo una parte de una respuesta más amplia del sector público", y el apoyo directo que solo el Congreso puede proporcionar "puede hacer una diferencia crucial no solo para ayudar a las familias y las empresas en un momento de necesidad, sino también para limitar el daño permanente duradero en nuestra economía", indicó.