La NASA trabaja para llegar a Marte en 45 días y podría ganarle a Elon Musk
La Agencia Espacial desarrolla cohetes a propulsión nuclear para acortar los tiempos del viaje. Se asoció con la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada y espera tener un prototipo para 2027
Primero era 2025. Después se retrasó a 2026. Más tarde, el pronóstico fue 2029. Elon Musk se cansó de especular con la llegada del hombre a Marte, de la mano de su empresa SpaceX. Y, con tantos contratiempos en el camino, quizás la NASA termine ganando la carrera.
La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de Estados Unidos (NASA) se asoció con la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa del Pentágono (DARPA, por sus siglas en inglés) en el desarrollo de tecnología de propulsión termonuclear. ¿Para qué? El objetivo es "desarrollar y demostrar tecnología avanzada de propulsión térmica nuclear tan pronto como 2027", informó el administrador de la NASA, Bill Nelson, en un comunicado.
“Con la ayuda de esta nueva tecnología, los astronautas podrían viajar hacia y desde el espacio profundo más rápido que nunca, una capacidad importante para prepararse para misiones tripuladas a Marte”, explicó Nelson.
Ese avance en la velocidad es muy importante: la nave espacial Orion regresó a la Tierra de su viaje alrededor de la luna el mes pasado a una velocidad de 40.200 kilómetros por hora, o 32 veces la velocidad del sonido. En un viaje a la luna, a solo 384,400 km de distancia, es una buena velocidad. Para Marte, es dolorosamente lento.
Con esta tecnología se podría llegar a Marte en solo 45 días en vez de los casi 9 meses o poco menos, de acuerdo a los combustibles que se utilizan en la actualidad.
La NASA piensa en viajar a Marte
El Washington Post explicó que, con la tecnología actual de la NASA, un viaje a Marte podría durar siete meses, un tiempo demasiado largo. Los astronautas no la pasan bien, sufren el confinamiento de un espacio reducido y, además, se podrían exponer a niveles de radiación más de 100 veces mayores que en la Tierra. Se necesitan muchas mejoras.
Por eso la NASA se asoció con DARPA, una agencia que viene trabajando en este proyecto desde 2021, cuando adjudicó tres contratos para la primera fase del programa a General Atomics, Lockheed Martin y Blue Origin, la empresa espacial fundada por Jeff Bezos que mantiene muchas tensiones con la SpaceX de Elon Musk. Todas las empresas buscan desarrollar un cohete de propulsión nuclear. Para viajar, usaría un reactor nuclear para calentar el propulsor a temperaturas extremas antes de disparar el combustible a través de una boquilla para producir empuje.
En este sentido, DARPA explicó en un comunicado de 2021 que poder moverse rápido “es un elemento fundamental de las operaciones modernas del Departamento de Defensa en tierra, mar y aire”. "Sin embargo, la maniobra rápida en el dominio espacial tradicionalmente fue un desafío porque los sistemas de propulsión espacial eléctricos y químicos actuales tienen inconvenientes en la eficiencia del propulsor y la relación peso-peso", aclaró. En otras palabras, los sistemas tradicionales requieren demasiado combustible que se quema a niveles relativamente ineficientes.
El programa se llama DRACO, por Demonstration Rocket for Agile Cislunar (o en la vecindad de la luna) Operations.
Según el acuerdo de la NASA con DARPA, la agencia espacial liderará el desarrollo del motor térmico nuclear, mientras que DARPA trabajará para desarrollar la nave espacial experimental que sería propulsada por el motor nuclear. Las agencias esperan estar listas para demostrar su trabajo con un vuelo espacial en 2027, informó el Post.
Hay muchas circunstancias que impiden que el hombre llegue al Planeta Rojo en el corto plazo, pero todos dependen de dos factores clave:
- Distancia: la Tierra y Marte solo están del mismo lado del sol cada 26 meses. Pero incluso en sus puntos más cercanos, una nave espacial tendría que seguir una órbita elíptica alrededor del sol que requerirá "un gran arco de alrededor de 300 millones millas para llegar"
- Propulsión: se necesitará al menos duplicar la velocidad reciente de Orión para intentar un viaje de esas características. Para eso se trabaja actualmente en la energía nuclear en cohetes
“Claramente, cuanto más rápido podamos completar el viaje a Marte, mejor”, escribió Tory Bruno, CEO de United Launch Alliance, en un ensayo. “Esto significa desarrollar una tecnología de propulsión mucho más eficiente que podría reducir el tiempo de tránsito en al menos un 50 por ciento, haciendo que el viaje sea más seguro y dejando más masa disponible para experimentos y equipos de investigación”.
El Pentágono también está buscando mejores formas de mover “cargas útiles más grandes a ubicaciones más lejanas en el espacio cislunar, el volumen de espacio entre la Tierra y la Luna”, dijo DARPA. Pero hacer eso, dijo, "requerirá un salto adelante en la tecnología de propulsión".
Por su parte, la NASA está trabajando con el Departamento de Energía en un proyecto separado para desarrollar una planta de energía nuclear que podría usarse en la luna y quizás algún día en Marte.

