Los gobiernos de la Unión Europea aprobaron negociar un acuerdo comercial con Estados Unidos que se centrará únicamente en la reducción de aranceles a los productos industriales, sin incluir a la agricultura, aunque los negociadores estadounidenses quieren incorporarla.

No obstante, la decisión no fue unánime, ya que Francia votó en contra, Bélgica se abstuvo y España expresó dudas al respecto.

La iniciativa es un último intento, patrocinado por Alemania, de evitar una nueva guerra comercial entre la UE y EEUU. El actual ocupante de la Casa Blanca, Donald Trump, anunció que prepara recargos arancelarios sobre productos europeos por valor de 11.000 millones de dólares (entre ellos naranjas, vino o aceite de oliva) como represalia por las subvenciones de los Estados miembros al gigante aeronáutico Airbus.

Por su parte Bruselas tiene previsto contraatacar este miércoles con su propia lista de sanciones -cuyo valor podría ascender a 20.000 millones de euros- por los subsidios de Washington a Boeing, según confirmó la comisaria de Comercio, la sueca Cecilia Malmström.

Además, el presidente de EEUU decidirá en las próximas semanas si impone aranceles de hasta el 25% a los autos importados desde Europa, una medida que perjudicaría sobre todo a Alemania, pero también a España.

Finalmente, la administración norteamericana mantiene los recargos tarifarios sobre el acero (25%) y el aluminio (10%) procedente de la UE que impuso hace casi un año.