Los presidentes de Estados Unidos y Rusia, Joe Biden y Vladimir Putin, tuvieron su primera y muy esperada cumbre. Tal como se esperaba, el encuentro cara a cara tuvo sus momentos tensos e incluso hubo agravios, pero el presidente norteamericano salió a aclarar que si bien "no fue un momento de paz y amor", a ninguno le "interesa una nueva Guerra Fría" y destacó que "no hubo amenazas" en la conversación.

Biden tuvo que reconocer, sin embargo, que existen "diferencias" y ratificó sus reclamos vinculados a derechos humanos, especialmente por el opositor detenido, Alexei Navalny. Le entregó a su par ruso, además, una lista de infraestructura que debería quedar fuera del alcance de los ataques cibernéticos con ransomware.

Un momento de amor y paz

Las conversaciones destinadas a estabilizar las relaciones entre los dos países se extendieron durante casi cuatro horas,  fueron "abiertas" y "francas" pero tuvo sus momentos tensos, según confirmaron las fuentes de ambos gobiernos citadas por agencias de noticias y los medios locales, además de los propios presidentes.

Algunos medios, sin embargo, fueron un poco más allá y afirmaron que el encuentro estuvo plagado de temas difíciles y agravios mutuos.

Putin, sin embargo, dijo a los reporteros que no hubo "hostilidad" y que la conversación fue "eficiente" y "constructiva”. El ruso afirmó: “Fue fructífera. Fue al grano, y se llevó a cabo en una atmósfera propicia. Nos dio destellos de confianza y esperanza".

"No fue un momento de paz y amor, en el que nos abrazamos, pero a ninguno de los dos le interesa una nueva Guerra Fría", afirmó el mandatario estadounidense y luego agregó: "No se trata de confiar en él (por Putin) o no, se trata de defender los intereses propios. Entonces veamos qué pasa. Como se suele decir: la prueba del postre está en probarlo".

Se hizo eco, sin embargo, de los dichos de su colega ruso sobre el tono de la reunión y afirmó: fue "buena, positiva", aunque aclaró: "No se tomó ninguna medida estridente".

Tras la reunión y el breve encuentro con los reporteros, ambos participaron de otro encuentro más grande, al que se sumaron otros funcionarios, y que duró 65 minutos.

Los temas de la cumbre

El envenenamiento y encarcelamiento del líder opositor ruso Alexey Navalny, la tensión entre Rusia y Ucrania y acusaciones de que el Kremlin está detrás de ciberataques fueron algunos de los temas que más tensiones generaron.

Cuestiones en las que hay mayor entendimiento incluyen el control de armamentos nucleares, el cambio climático, los programas atómicos de Irán y Corea del Norte y la estabilidad de Afganistán tras la retirada militar estadounidense y de la OTAN.

Alexei Navalny

Uno de los más destacados por los medios fue el referido a líder de la oposición en Rusia. Navalny se encuentra detenido desde febrero y acaba de terminar una huelga de hambre de 24 días, con la que reclamaba asistencia médica, recomendada incluso en un fallo de la Corte Europea de Derechos Humanos, que exigió su libertad por los riesgos que corre su vida.

Este miércoles, Biden advirtió a Putin que habría consecuencias "devastadoras" para Rusia si el activista muriera en prisión. "Le dejé claro que las consecuencias de eso serían devastadoras para Rusia, dijo. Y agregó: "Le marqué que vamos a expresar nuestra preocupación por casos como el de Alexei Navalny. Le dejé eso claro al presidente Putin y continuará alertando sobre temas fundamentales de derechos humanos porque así pensamos nosotros".

Ciberataques con ransomware

Tal como habían acordado, la reunión bilateral se desarrolló también sobre la prevención de ataques cibernéticos con ransomware, como los sufridos por Colonial Pipeline, que afectó gravemente el abastecimiento de combustible en la costa este de Estados Unidos, y el frigorífico JBS, el procesador de carne de vacuna más grande del mundo y uno de los principales proveedores de carne de cerdo del país.

Biden dijo a los periodistas que le había entregado a Putin una lista de "cierta infraestructura crítica (que) debería estar fuera de los límites" de los ataques cibernéticos, que comprendían 16 entidades, incluido el sector energético y los sistemas de agua. “Dije: '¿Cómo te sentirías si el ransomware derribara los oleoductos que salen de tus campos petrolíferos?'”, reveló el propio presidente norteamericano.

"Estamos de vuelta"

En uno de sus últimos mensajes durante su primera gira internacional en Europa, Biden concluyó: "Esta última última, creo -espero- que Estados Unidos haya mostrado al mundo que estamos de vuelta apoyando a nuestros aliados, que impulsamos a las democracias como la nuestra a hacer compromisos concertados para enfrentar los principales desafíos que tiene el mundo por delante, y ahora establecimos una base clara de cómo queremos lidiar con Rusia y con la relación bilateral con Rusia".