A mediados de 1998, Zoilamérica Ortega Murillo rompió el silencio que había mantenido desde los 11 años y acusó de abuso y violación sexual a su padrastro Daniel Ortega, entonces ex presidente y diputado opositor en Nicaragua. La denuncia llegó a los tribunales pero no prosperó porque el líder sandinista se amparó en su inmunidad; posteriormente, su control sobre el sistema judicial le permitió que el caso fuera archivado de forma definitiva.

Veinte años después de aquella denuncia, vive exiliada en Costa Rica, porque Ortega otra vez es presidente y su madre biológica, Rosario Murillo, que le dio la espalda para defender a su marido, es la vicepresidenta del país.

La socióloga de 51 años analizó la denuncia de violación presentada por la actriz argentina Thelma Fardin contra el también actor Juan Darthés. "Es simbólico que haya ocurrido en Nicaragua, un país donde el propio presidente de la República es un abusador sexual", afirma Zoilamérica, que hoy trabaja apoyando a personas LGBTI que viven violencia, en una entrevista a Clarín.

Ortega Murillo asegura que no he dejado de pensar en Thelma." Trasnoché viendo los videos de su denuncia, porque cuando leí el primer post en el Facebook de mi hijo, todo dentro de mí se volcó en pedazos otra vez. Su rostro es el espejo de todas las que hemos vivido violencia sexual. Conmueve, duele ver pasar tu historia en otro cuerpo; adivinar cómo habrán sido sus diez años de silencio tragándose el veneno de la culpa y toda la telaraña de sentimientos que nacen como consecuencia de guardarle el secreto al agresor".