El ministro francés de Economía, Bruno Le Maire, reclamó que no se arriesgue la recuperación económica por la irresponsabilidad de unas cuantas personas que rechazan la vacuna contra el coronavirus a nivel nacional.

De acuerdo con Olivier Véran, ministro de Sanidad, Francia podría enfrentar una quinta ola de contagios con un ritmo más acelerado que en olas precedentes debido a la presencia de la variante Delta en el país.

Le Maire, en una entrevista con el diario Le Journal du Dimanche, aseguró que el crecimiento económico despegó fuerte y rápido, con una de las recuperaciones más estables de todo el continente. Sin embargo, la amenaza principal para que este fenómeno se detenga es la reactivación de la pandemia. Al respecto, el diplomático enfatizó que no desea observar un debilitamiento en ese aspecto por una falta de responsabilidad colectiva.

Conflictos

Y defendió las propuestas realizadas por el presidente Emmanuel Macron. El gobierno francés anunció que podría obligar a las personas profesionales de la salud a vacunarse y, además, hacer que el pasaporte sanitario sea un requisito para acceder a actividades culturales, hostelería y hasta comercios. De acuerdo con el gabinete, el certificado de vacunación y los resultados negativos de la prueba PCR aseguran la protección de toda la población en Francia, además del crecimiento del país y hasta de los empleos.

Las medidas anunciadas por el presidente molestaron a los dueños de establecimientos y las asociaciones empresariales. El motivo de los conflictos es que estas medidas implican un alto costo y cierta reticencia por parte de la población. Le Maire aseguró que controlar el pasaporte sanitario no tendría por qué implicar algún perjuicio a las cuentas de las empresas, sino todo lo contrario. De acuerdo con el político, lo único que podría afectar a los negocios es el repunte de la pandemia y el retorno del confinamiento, pues los efectos serían devastadores.