La presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, aterrizó hoy en Taiwán. Se de una visita que eleva la tensión entre la Casa Blanca y China, que ve la isla como propia y que calificó de "extremadamente peligrosas" las decisiones de realizar esa actividad oficial y de apoyar a Taiwán.

Poco después de su llegada, Pelosi publicó un comunicado en Twitter: “La visita de nuestra delegación a Taiwán honra el compromiso inquebrantable de Estados Unidos de apoyar la vibrante democracia de Taiwán”.

“La solidaridad de Estados Unidos con los 23 millones de habitantes de Taiwán es hoy más importante que nunca, ya que el mundo se enfrenta a la elección entre autocracia y democracia”, continuó.

Y añadió: “Nuestra visita es una de las varias delegaciones del Congreso a Taiwán, y no contradice en absoluto la antigua política de Estados Unidos, guiada por la Ley de Relaciones con Taiwán de 1979, los Comunicados Conjuntos Estados Unidos-China y las Seis Garantías”.

Horas antes del arribo, una portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores chino, Hua Chunying, indicó a la prensa que si la llegada de Pelosi a Taiwán se concretaba, "Estados Unidos cargará con la responsabilidad y pagará el precio por socavar la soberanía y la seguridad de China". 

El avión que traslada a Pelosi y su delegación llegó a Taiwán desde Malasia, en el marco de su gira por Asia, horas después de que la Cancillería china haya advertido que la Washington "pagará el precio" por esta visita.

Taiwán: la historia del conflicto entre EEUU y China

La visita a Taiwán de Pelosi, genera controversia debido a la postura diplomática de "una sola China" bajo la cual Washington solo reconoce oficialmente a Beijing, y que ha regido las relaciones diplomáticas de las dos potencias durante más de 40 años.

En 1979, Estados Unidos abandonó su política de reconocer al Gobierno de Taiwán como el Gobierno de toda China y, en el marco de ese giro, cerró su embajada en la isla, reemplazándola por una entidad no gubernamental llamada Instituto Americano en Taiwán.

La visita de Pelosi es la de mayor nivel desde 1989, cuando el republicano Newt Gingrich arribó a la isla en 1997. Sin embargo, en esa ocasión el conflicto podría ser mayor. 

Por un lado, es la funcionaria estadounidense de mayor rango en estar Taiwán en una visita oficial. De hecho, es la tercera funcionaria pública en la línea de sucesión después del presidente y el vicepresidente.

Además, la presidenta de la Cámara Baja es del Partido Demócrata, el del presidente Joe Biden, y China puede suponer que tiene la bendición del mandatario. Sin embargo, cuando se le preguntó el 20 de julio a Biden que opinaba sobre el posible viaje de Pelosi, el mandatario respondió que “los militares creen que no es una buena idea en este momento”.

A esto se suma que en mayo de 2022, Biden dijo que EEUU intervendría "militarmente" si China invadía Taiwán, unas declaraciones que la Casa Blanca corrigió más tarde para evitar romper con la política de ambigüedad que había mantenido hasta entonces.