"Nunca más una mujer ni una persona con capacidad de gestar deberá ser juzgada penalmente. Hoy se destierra la amenaza de prisión y el estigma que pesa sobre las personas que deciden libremente interrumpir su embarazo". Con esas palabras, el ministro de la Suprema Corte de México (SCJN), Luis María Aguilar, celebró hoy la decisión de declarar hoy inconstitucional castigar el aborto en una votación unánime e histórica

Los 10 ministros del pleno de la SCJN invalidaron el artículo 196 del código penal del estado de Coahuila que imponía de uno a tres años de cárcel “a la mujer que voluntariamente practique su aborto o a la persona que le hiciere abortar con el consentimiento”. Este voto sienta jurisprudencia, es decir, los jueces deberán aplicar el criterio establecido por este fallo.

Para tomar esta decisión, la Corte se basó en la autonomía de la mujer para decidir sobre la maternidad, más allá de otros conceptos sobre la vida prenatal. “Hablar de una idea de la vida sobrepasa el derecho y un Tribunal Constitucional no puede sustentar sus decisiones en apreciaciones particulares y subjetivas, sino universales”, aseguró la ministra Margarita Ríos Farjat. "Se destierra la amenaza de la prisión sobre las mujeres y el estigma", agregó después Aguilar.

El debate se venía postergando hace mucho tiempo

Una fuente judicial explicó que esta sentencia tiene alcance nacional ya que permitiría que mediante un recurso de amparo mujeres que residen en estados donde está penalizado el aborto puedan acceder al mismo por orden de un juez.

"La mujer debe solicitar a los servicios de salud que realicen el aborto", explicó a la AFP Alex Alí Méndez, abogado constitucionalista y experto en temas de aborto.

El letrado precisó que "cuando se lo nieguen, podrá acudir ante un juez y promover un amparo, y en base a esta sentencia, se le deberá conceder y el juez ordenará que se le realice el aborto". Un tercer efecto de esta resolución, añadió el abogado, es que será una herramienta para que aquellas mujeres que estén encarceladas por abortar puedan recuperar su libertad.

El debate duró dos días, en donde se discutieron acciones de inconstitucionalidad que llegaba desde los Estados de Coahuila y Sinaloa, muy restrictivos con la interrupción el embarazo: en uno de ellos, el aborto se penalizaba con cárcel de uno a tres años, y el otro estaba blindado con una norma que consideraba la existencia de vida desde el mismo momento de la concepción.

El aborto en México

Esto es apenas el comienzo de lo que puede ser un cambio en la justicia mexicana, que con esta decisión abrió un camino expedito para la interrupción voluntaria del embarazo. Es que  México es un país federado donde los estados son autónomos para dictaminar sus leyes, pero estas quedan invalidadas, a través de los amparos, cuando contravienen fallos de la Suprema Corte que sientan jurisprudencia como el de este martes.

En este sentido, el presidente de la Corte, Arturo Zaldívar, declaró: "A partir de ahora, se inicia una nueva ruta de libertad, de claridad, de dignidad y de respeto a todas las personas gestantes, pero sobre todo a las mujeres. El día de hoy es un paso más en la lucha histórica por su igualdad, por su dignidad y por el pleno ejercicio de sus derechos".

El aborto es una práctica muy desigual en todo el país, donde solo cuatro Estados de los 32 han legislado una ley de plazos. Ciudad de México despenalizó el aborto hasta las 12 semanas de gestación en 2007 y se realiza de manera gratuita en las clínicas de la alcaldía sin importar si las mujeres viven en otros distritos. Oaxaca, Veracruz e Hidalgo son otros estados que despenalizaron el aborto hasta las 12 semanas.

Muchos grupos en defensa de la vida se apostaron en las afueras de la Corte Suprema

En el resto se manejan con normas restrictivas que apenas contemplan los riesgos para la madre, las malformaciones del feto y los casos de violación como causas no punibles para abortar. Y no siempre se cumplen.

El debate de la Corte fue seguido por grupos conservadores que se apostaron afuera de la sede del máximo tribunal, en el centro de la capital mexicana, y con oraciones intentaron disuadir a los ministros de la decisión que tomarían.