Beniamin Netanyahu seguirá un año y medio más al frente el Gobierno de Israel gracias al apoyo in extremis de su máximo rival político, Benny Gantz, el ex general que salió segundo en las elecciones y que llevaba un año insistiendo en que nunca aceptaría formar una coalición con un primer ministro procesado por corrupción.

Tra conocerse la novedad, el frente Azul y Blanco que lideraba Gantz implotó, y sus socios lo abandonaron, sintiéndose traicionados, señaló el medio español La Vanguardia.

Netanyahu y Gantz acordaron una coalición de tres años. Los primeros 18 meses será presidida por el líder del Likud y los 18 restantes por Gantz.

A cambio de su apoyo al primer ministro, Gantz logró para su partido de la Resistencia los ministerios de Asuntos Exteriores, Justicia, Defensa y Economía. En tanto que el oficialista Likud mantiene la cartera de Finanzas y los partidos religiosos conservan las de Sanidad, Interior y Servicios Religiosos.

Netanyahu logró su continuidad contra todos los pronósticos, ya que el Tribunal Supremo había denunciado sus maniobras para impedir que el Parlamento (Knesset) pasara a manos de Azul y Blanco. Pero justo cuando la Cámara, siguiendo la orden del alto tribunal, se disponía a votar a su nuevo presidente, Gantz anunció el sorpresivo acuerdo con el Likud.

El primer ministro debió ceder mucho en la negociación para seguir en el poder, pero consiguió retener bajo su control los dos puestos clave para garantizar su supervivencia política, el de primer ministro y el de presidente de la Knesse (parlamento).

Al frente de legislativo seguirá Yuli Edelstein, del Likud, un veterano de la política que hasta ahora se había negado a abrir el periodo de sesiones con la excusa del Covid-19. El Tribunal Supremo le exigió que convocara el pleno para elegir a su sucesor, pero Edelstein prefirió dimitir antes que acatar la orden.

La presidenta del alto tribunal, Esther Hayut, dijo que este desacato era "una violación sin precedentes del Estado de derecho". A pesar de ello, Gantz ha aceptado que Edelstein siga al frente de la Knesset.

Netanyahu tiene ahora un año y medio para buscar una salida política al proceso judicial que puede llevarlo a la cárcel, ya que tiene tres denuncias en su contra por presuntos hechos de corrupción.