Mientras la guerra entre Rusia y Ucrania acapara toda la atención mundial y Estados Unidos analiza cómo frenar el conflicto, la silenciosa guerra cibernética avanza a paso firme. El presidente norteamericano, Joe Biden, ya declaró ayer que su país estaba "preparado" para responder a posibles ciberataques rusos. Hoy, ni lento ni perezoso, llegó el primero. Y fue a uno de los mayores productores de chips gráficos a nivel mundial —necesarios para videojuegos, por ejemplo, pero también para el desarrollo de inteligencia artificial y robótica, claves en las estrategias de defensa—.

Nvidia confirmó que investiga un "potencial" ciberataque a sus sistemas, después de que se desconectaran "partes de si negocio" durante dos días. La empresa prefirió no hablar de ciberataque propiamente dicho, sino de un "incidente" no especificado porque, de hecho, ahora "sus actividades empresariales y comerciales continúan sin interrupción”.

“Todavía estamos trabajando para evaluar la naturaleza y el alcance del evento y no tenemos ninguna información adicional para compartir en este momento”, declaró un portavoz de Nvidia a VentureBeat. Según The Telegraph, el ciberataque habría "comprometido por completo" los sistemas internos de la empresa, "aunque algunos servicios de correo electrónico estaban funcionando el viernes".

Todavía no esta claro si se robaron o eliminaron datos de Nvidia o de sus clientes, o si el ataque simplemente interrumpió sus sistemas, y los clientes dijeron que no habían sido informados de ningún incidente. Nvidia, con sede en Silicon Valley, tiene un valor de más de 600.000 millones de dólares, lo que la coloca entre las corporaciones más valiosas del mundo.

Los ciberataques aumentan y se agiganta la guerra cibernética

En un informe anónimo recibido por el medio inglés se detalló que "no hay evidencia que vincule las interrupciones de Nvidia con el conflicto" en Ucrania, aunque es una hipótesis que no se descarta. Es que, en el último tiempo, los ciberataques y el ransomware se multiplicaron en todo el mundo, y muchos provenían de Rusia, más específicamente del grupo REVil, que atacó a la infraestructura esencial de Estados Unidos en busca de debilitar al país.

Ahora, con la guerra de Rusia y Ucrania en pleno desarrollo, el país que gobierna Vladimir Putin fue directo contra los sistemas ucranianos, lanzando cientos de ciberataques en bsuca de debilitar las defensas y hacer imposible la realización de tareas comunes como intercambio de dinero o comunicación.

Por eso, en Estados Unidos se instó a las empresas a aumentar su ciberseguridad a medida que la ola de ataques contra Ucrania se agranda junto a sus posibilidades de extenderse a otros países. Alejandro Mayorkas, el secretario de seguridad nacional de Estados Unidos, dijo a las empresas esta semana: “No tenemos información que sugiera una amenaza cibernética creíble específica contra el territorio estadounidense, pero es nuestra responsabilidad estar preparados”.

Sin embargo, “los defensores no deben confundirse y asumir de inmediato que estos ataques son una represalia de las sanciones occidentales contra Rusia”, dijo Rick Holland, CISO de Digital Shadows, a VentureBeat. “Esta respuesta es posible, pero necesita ser investigada y validada. Los equipos de ransomware han estado extorsionando a las víctimas durante años y seguirán haciéndolo”, aclaró.