Los equipos de negociadores de China y Estados Unidos extendieron un día más las conversaciones comerciales en Beijing, lo que generó expectativas de una pronta solución negociada al conflicto que amenaza impactar en la economía de todo el mundo.

Tal como informó BAE Negocios, las conversaciones se extendieron hasta ayer, un tercer día no programado, lo que mostró que "ambas partes se tomaron esto en serio", dijo el Ministerio de Relaciones Exteriores de China.

Los mercados bursátiles de todo el mundo reaccionaron positivamente a la prolongación de las conversaciones.

Por su parte, Ted McKinney, subsecretario de Agricultura de Estados Unidos para Asuntos Comerciales y Exteriores, dijo sobre los resultados obtenidos por la delegación comercial: "Creo que les fue bien". "Ha sido bueno para nosotros", sostuvo el funcionario a periodistas en el hotel de la delegación, sin dar más detalles.

En tanto, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Lu Kang, dijo que "si los resultados son positivos, sería beneficioso tanto para China como para Estados Unidos y sería una buena noticia para la economía mundial.

Las reuniones de esta semana son las primeras conversaciones cara a cara entre representantes de las dos economías más grandes del mundo desde que el presidente estadounidense, Donald Trump, y su par chino, Xi Jinping, acordaron en diciembre en Buenos Aires una tregua de 90 días en una guerra comercial que ha afectado a los mercados financieros mundiales.

Además de la jornada adicional de conversaciones, en los últimos días ha habido señales de avances en temas que incluyen la compra por parte de China de productos agrícolas y de materias primas de Estados Unidos y un mayor acceso a los mercados chinos.

Sin embargo, fuentes cercanas a las negociaciones dijeron a Reuters que las dos partes aún estaban lejos de llegar a un acuerdo en temas como las reformas estructurales en China que el gobierno de Trump afirma que son necesarias para detener el presunto robo y la transferencia forzosa de tecnología de Estados Unidos, o sobre cómo se podrá exigir a Beijing que cumpla sus promesas.

Si no se llega a un acuerdo antes del 2 de marzo, Trump advirtió que elevará los aranceles del 10% al 25% a productos chinos valorados en US$200,000 millones, en un momento en que la economía de China se está desacelerando significativamente. Beijing también ha tomado represalias con aranceles a las importaciones de artículos estadounidenses.