Una insólita polémica surgió entre dos de las personas más ricas del mundo, luego de que el estadounidense Jeff Bezos, dueño de Amazon, asegurara que el titular de Virgin, el británico Richard Branson, no llegó al espacio exterior y por lo tanto no puede ser considerado el primer "astronauta" civil.

Branson, de 70 años, dijo haber llegado al espacio a bordo de una aeronave de su propia compañía, Virgin Galactic, tras despegar el domingo desde el desierto de Nuevo México y superar los 80 kilómetros de altura.

"Todo fue mágico", dijo un jubiloso Branson luego de que el plateado avión espacial VSS Unity retornará una hora después a la pista de aterrizaje de la base Spaceport America, con Branson y otros cinco ocupantes a bordo.

El británico se anticipó así en nueve días a Bezos, quien emprenderá un vuelo espacial junto a su hermano el próximo 20 de julio, en la nave New Shepard, de su propia compañía aeroespacial, Blue Origin. Y aunque ambos empresarios negaron que existiese algún tipo de rivalidad entre ellos, Bezos puntualizó que los de Virgin Galatic no son exactamente aviones espaciales, ya que no superan la línea imaginaria de Karman, situada a 99,7 kilómetros de la Tierra, que marca el límite entre la atmósfera terrestre y el espacio exterior. Y dado que Branson no habría cruzado esa línea, su viaje no puede ser calificado como espacial.

Límites

La Línea de Kármán es una convención internacional que marca la frontera entre la atmósfera y el espacio. Según acuerda la comunidad científica, se sitúa en los 100 kilómetros de altitud respecto a la superficie terrestre. Traspasarla supone entrar definitivamente en el exclusivo grupo de humanos que sí han llegado al espacio y pueden ser considerados astronautas.

No obstante, tanto la NASA como la Fuerza Aérea de Estados Unidos marcan la línea de separación entre la atmósfera y el espacio en los 80 kilómetros de altura. Por lo que de acuerdo a ese criterio los vuelos de Virgin Atlantic -que suben más allá de los 80 kilómetros- podrían considerarse espaciales. Pero no si se sigue la regla internacional.

"Solamente el 4% del mundo reconoce un límite inferior de 80 kilómetros como el comienzo del espacio. New Sephard vuela por encima de ambos límites. Uno de los muchos beneficios de volar con Blue Origin", escribieron en la cuenta de Twitter de la compañía.

Pese a esa aclaración, Bezos felicitó a Branson por su aventura. "Felicitaciones por el vuelo. ¡No puedo esperar para unirme al club!", escribió en su cuenta de Instagram.

Diferencias

En tanto, la agencia Bloomberg publicó un video donde detalla que los proyectos espaciales de ambas empresas son muy diferentes en metodología, desarrollo y objetivos, por lo que quizá hacer comparaciones directas no sería una buena idea.

Por ejemplo, el informe señala que las naves de Virgin Galactic son trasladadas por aviones que las liberan a gran altitud para que desde allí empiecen su navegación, para aterrizar en una pista a su regreso. Mientras que los aparatos de Blue Origin, la compañía de Bezos, son lanzados al espacio en cohetes y regresan a Tierra en caída controlada mediante paracaídas, tocando suelo en el desierto. 

Por otra parte, el objetivo principal de la empresa de Branson es el turismo espacial para viajeros de muy alto poder adquisitivo, en tanto que Blue Origin tiene proyectos para instalar una base en el polo sur de la Luna, llevando a mies de personas a trabajar fuera de la atmósfera terrestre.