El impacto económico y social de la pandemia de coronavirus amenaza con ser devastador para la generación que está terminando ahora sus estudios y prevé entrar pronto en el mercado laboral, un tema que preocupa al gobierno francés, que estudia medidas específicas para ayudar a los jóvenes a superar esta difícil coyuntura.

Las cifras de las crisis anteriores, como las del 2008 y 1993, muestran que los jóvenes pagaron un precio alto, asegura el medio español La Vanguardia, que señala que esta vez se dan condiciones más brutales. Muchas empresas suspendieron sus programas para jóvenes diplomados, contratos de aprendizaje o simplemente los empleos temporarios y las pasantías de prácticas y formación. El diario Le Figaro dedicó al asunto tres páginas y su editorial de portada, donde habla de "una generación sacrificada".

Unos 700.000 estudiantes terminan este año sus carreras, en medio de una situación excepcional, sin asistir presencialmente a clase ni vivir el ambiente universitario. Eso no solo es un inconveniente académico sino también psicológico . Algunos especialistas incluso temen que los títulos logrados en el 2020 queden un poco devaluados.

El ministro de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, aseguró que "el acceso al empleo de los jóvenes es una cuestión absolutamente vital que deberá ser una de las prioridades del plan de recuperación". El funcionario aludía a los 500.000 millones de euros de ayudas de la Unión Europea a los sectores y regiones más afectados, un ambicioso plan presentado la semana pasada por el presidente Emmanuel Macron y la canciller Angela Merkel que debe ser aprobado por los Veintisiete.

"Es necesario tener en cuenta la angustia de centenares de miles de jóvenes que se aprestan a comenzar en la vida sin ninguna perspectiva –agregó el ministro–. Hay que dar un futuro a esos jóvenes que encontrarán las puertas cerradas en el mercado de trabajo en septiembre, pues un país que no da esperanza es un país muerto".

Las graves consecuencias de la pandemia en la joven generación serán un problema europeo y global, no sólo francés. Desde hace años, existen análisis en Estados Unidos según los cuales los graduados universitarios que se han incorporado a la vida laboral en periodos de crisis han tenido ingresos inferiores a la media durante periodos prolongados, de hasta 10 y 15 años, o incluso más.