El repunte de los contagios de coronavirus en las regiones de Cataluña y Aragón causan preocupación en el gobierno de España, que analiza los pasos a seguir para evitar una mayor propagación de la enfermedad.

Esta semana, las autoridades sanitarias regionales han vuelto a imponer restricciones en algunas zonas de Cataluña, incluyendo un confinamiento en la ciudad de Lleida y alrededores que afecta a unas 160.000 personas y se esperan también medidas inminentes en Barcelona, capital de la región.

Barcelona, con 1,6 millones de habitantes y una de las ciudades más visitadas de Europa, ha visto como se han triplicado el número de casos de coronavirus respecto a la semana pasada.

El gobierno catalán ya impuso también esta semana restricciones en varios barrios de L'Hospitalet de Llobregat, una localidad pegada a la ciudad condal en la que viven unas 260.000 personas.

Desde que se levantó el estado de alarma en toda España el pasado 21 de junio, relajando una de las cuarentenas más estrictas de Europa, se han registrado más de 170 brotes localizados en el país, siendo Cataluña uno de los epicentros.