Rusia enfrenta su contracción económica más aguda en casi tres décadas, y es probable que el producto interno bruto (PIB) se reduzca hasta en un 12% este año bajo la presión de las sanciones impuestas por Estados Unidos y sus aliados por la invasión a Ucrania, según una estimación interna del Ministerio de Finanzas.

El Gobierno que encabeza Vladimir Putin aún no ha dado una proyección pública y el Ministerio de Economía prevé una disminución del 8%, según personas familiarizadas con las estimaciones que hablaron bajo condición de anonimato para conversar sobre deliberaciones internas.

La cifra del Ministerio de Finanzas pondría los problemas económicos del país a la par con las dificultades observadas a principios de la década de 1990, cuando la economía rusa de la era soviética se tambaleó hacia el capitalismo con una contracción que no se veía desde los tiempos de guerra.

El Banco de Rusia señaló el 29 de abril que espera una contracción de entre 8% y 10% para este año. El Fondo Monetario Internacional pronosticó una caída de 8,5%, mientras que una encuesta de Bloomberg a economistas apunta a una disminución promedio de 10,3%.

Si el pronóstico del Ministerio de Finanzas es acertado, dicha contracción eliminaría alrededor de una década de crecimiento económico, según una persona familiarizada con las proyecciones.

La incertidumbre en torno a las perspectivas sigue siendo muy alta a medida que continúa la guerra y EE.UU. y sus aliados discuten nuevas sanciones, incluidas penalidades sobre exportaciones clave como el petróleo, dijeron las personas.

Los servicios de prensa de los ministerios de Finanzas y Economía no respondieron a las solicitudes de comentarios por parte de la Agencia Bloomberg.