El Consejo de Ministros extraordinario aprobó este domingo un nuevo "estado de alarma" para toda España ante el aumento de casos de coronavirus (Covid-19) que consiste en un "toque de queda obligatorio" de 23 a 6 de la mañana, la "restricción de reuniones sociales" a seis personas y la potestad de las comunas autónomas a "cerrarse" en caso que lo crean necesario.

El decreto firmado por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, estimó una duración de estas limitaciones de 15 días, aunque la intención es que pueda "prolongarse durante los próximos seis meses, hasta el 9 de mayo, si el Congreso lo apoya", según informó el diario El País.

El texto señaló un toque de queda obligatorio para todo el país desde las once de la noche hasta las seis de la mañana, aunque la autoridad de aplicación recaerá en cada una de las comunas autónomas, que podrán adelantar o atrasar el toque de queda una hora, pero no eliminarlo. Tal es el caso de Madrid que comenzará el "confinamiento nocturno" a partir de la medianoche.

Por otra parte, España, reveló El País, no cerrará las fronteras y estableció excepciones para el toque de queda en Canarias, una de las comunidades con mejores datos, con el fin de "salvar en lo posible el turismo".

“Toda Europa está tomando medidas para limitar la movilidad. La situación que vivimos es extrema”, señaló el presidente, Pedro Sánchez, ante el avance de la segunda ola de contagios en el continente y pidió a especialmente a la oposición un "abrumador respaldo parlamentario".

Sánchez explicó que el objetivo es llegar a "25 contagiados por cada 100.000 habitantes" y que en este momento España está por encima de los 400. “Tenemos un largo recorrido por delante, vamos a tener que desplegar un gran ejercicio de resistencia”, aseguró el mandatario y admitió que fue un "error" no haber prorrogado la alarma en junio.

Sin embargo, esta medida no será como la decretada en marzo sino que pretende directamente que el congreso la prorrogue hasta mayo del próximo año, una vez comenzada la primavera en el hemisferior norte.

El Gobierno "no tiene intención" de volver al confinamiento total de marzo y a la paralización de la economía. Pero sí cree, como la gran mayoría de las autonomías, que "un confinamiento nocturno puede reducir los contagios", ya que más del 30 por ciento de ellos se producen en reuniones sociales en casas o espacios cerrados, según El País.