Un total de 823 personas murieron con coronavirus en hospitales del Reino Unido en las últimas 24 horas, casi el doble de las cifras registradas un día antes y cuando parecía que la curva de contagios comenzaba a aplanarse.

Mientras tanto, el ministro de Salud británico, Matt Hancock, anunció que esta semana comenzarán los ensayos clínicos en personas de una vacuna contra el virus que han desarrollado los científicos de la Universidad de Oxford.

El Ministerio de Salud había registrado 449 fallecimientos, el aumento diario más bajo de las últimas dos semanas. Sin embargo, la cifra de hoy volvió a encender las alarmas.

El total de muertes acumuladas desde el inicio de la pandemia ascendió a 17.337, mientras que la cantidad de positivos saltó a 129.044, según las cifras oficiales.

Este balance incluye solo las muertes ocurridas en hospitales del Reino Unido con diagnóstico confirmado de coronavirus. En cambio, deja afuera a los fallecidos en hogares y geriátricos, y los decesos sospechosos que no llegaron a tener un diagnóstico confirmado.

En ese sentido, este martes la Oficina Nacional de Estadísticas del Reino Unido detalló que 1.043 personas más murieron con coronavirus en geriátricos de Inglaterra y Gales en las cuatro semanas previas al 10 de abril, y que 466 fallecieron en sus domicilios en ese mismo periodo.

Mientras tanto, autoridades del sistema de salud pública británico (NHS) advirtieron que la implementación del uso obligatorio de barbijos podría dejar al personal de atención médica sin protección personal (EPP por sus siglas en inglés) debido a la escasez que vienen denunciado.

El subdirector médico de Inglaterra, Jonathan Van-Tham, que compartió la conferencia con Hancock, rechazó la obligatoriedad del uso de mascarillas y argumentó que si todos las usan, pondrían en peligro los suministros de EPP para los trabajadores de salud y asistencia social.

El departamento de Salud Pública de Inglaterra recomienda mascarillas para el NHS y entornos de atención social, pero no aconseja a las personas sanas que las usen afuera.

La mayoría de los países que originalmente estaban en contra del uso de este tipo de protección ahora han cambiado de postura. Por ejemplo, Estados Unidos, Alemania, Italia y España recomiendan su uso.

El alcalde de Londres, Sadiq Khan, fue el primero en solicitar a todos los londinenses que usen tapabocas, aunque no necesariamente barbijos quirúrgicos, en el transporte público.