El número de personas que solicitó el seguro semanal por desempleo en Estados Unidos cayó por tercera vez consecutiva la semana pasada, la señal más reciente de que los empleadores están despidiendo a menos personas.

El Departamento del Trabajo informó que los subsidios solicitados cayeron a 375.000 desde 387.000 la semana anterior. El número de solicitudes viene cayendo en forma constante desde que superó las 900.000 a principios de enero, a medida que la economía se recupera del impacto del coronavirus.

El promedio de nuevos trámites en cuatro semanas, una medida que compensa los altibajos semanales, subió a 396.250, comparado con el de 394.500 marcado hasta la semana anterior.

Contrataciones

Según BLS, en la semana que concluyó el 31 de julio había 2,88 millones de personas que recibían esa prestación, comparados con 2,98 millones de la semana anterior. 

En los meses previos a la pandemia el promedio semanal de solicitudes estaba en unos 205.000 trámites, y en la última semana de marzo de 2020 subió a la cifra sin precedentes de 6,8 millones

Actualmente, unas 12 millones de personas están recibiendo prestaciones por desempleo, comparado casi 13 millones de la semana anterior. La caída refleja que más estadounidenses están siendo contratados y ya no reciben este beneficio. Otro factor es la cancelación en muchos estados del programa federal para los desempleados por la pandemia, el cual expirará en todo el país el 6 de septiembre.

En julio, los empleadores agregaron 943 mil puestos de trabajo, dijo el gobierno la semana pasada, y la tasa de desempleo bajó de 5.9% a 5.4%. El salario promedio por hora aumentó un fuerte 4 % en julio respecto del año anterior.

Inflación

No obstante, todavía se teme que el aumento de casos de coronavirus por la variante Delta pueda ralentizar la recuperación del empleo en medio de la escasez de trabajadores. Hubo un récord de 10,1 millones de ofertas de empleo a fines de junio. En tanto que unos 8,7 millones de personas están oficialmente desempleadas.

Un informe separado del Departamento de Trabajo publicado también el jueves mostró que los precios al productor en Estados Unidos aumentaron más de lo esperado en junio, lo que sugiere que la inflación podría seguir alta, ya que la fuerte demanda impulsada por la recuperación continúa dañando las cadenas de suministro.

El índice de precios al productor para la demanda final aumentó un 1.0% el mes pasado, tras haber subido en la misma proporción en junio. En los 12 meses hasta julio, el IPP subió un 7.8 por ciento.