Supermercados amenazan con no vender productos con aumentos
La guerra por los precios continúa y los supermercadistas se pusieron firmes: "Qué justifiquen los aumentos", reclaman a los productores. Las opciones más baratas para la carne y el aceite, los descuentos y las compras al por mayor, las estrategias de los consumidores
En un contexto donde la inflación afecta a la mayoría de los países del mundo, con niveles récord en Alemania y en toda la eurozona, muchas personas se vieron forzadas a cambiar sus hábitos de consumo para ahorrar dinero. Aunque la demanda por parte de los compradores se mantuvo fuerte durante los últimos meses, la estrategia de compra se modificó, y ahora más consumidores buscan descuentos, promociones y se alejan de las compras caras para reducir sus gastos. Con esto en mente, muchos supermercados estadounidenses empezaron a pedir explicaciones por los aumentos de precios a los empresarios, a la vez que negocian regularmente con proveedores para asegurarse de que los precios sean asequibles.
Los supermercados rechazan varios aumentos, ya que observan que los consumidores optan por opciones más baratas para la carne y el aceite de cocina, y también buscan descuentos. En este sentido, informaron que la gente también está comprando más marcas propias y adquiriendo al por mayor, no solo para ahorrar dinero en alimentos, sino también para reducir los viajes y ahorrar en combustible.
El contexto es apretado: Estados Unidos vive una inflación que no se veía hace cuatro décadas, y las consecuencias ya están a la vista: el precios de la nafta treparon a un nuevo récord, mientras que muchas empresas se ven obligadas a afrontar un costo creciente de la mano de obra ante la falta de trabajadores —como es el caso inédito de Apple— y las materias primas tienen precios cada vez más alto.
Todo esto se traslada, naturalmente, a los precios de los alimentos. De hecho, un relevamiento realizado por el Departamento de Trabajo de Estados Unidos reveló que los precios de los comestibles aumentaron un 10,8% el mes pasado, y los precios de la carne y los huevos aumentaron a tasas de dos dígitos desde abril de 2021.
La respuesta de los supermercados
Ante todo esto, los productos llegan a los supermercados con precios cada vez más altos. Esto no solo impacta en los consumidores, sino en los mismos establecimientos. Ante esto, varias cadenas devolvieron los precios a sus valores originales, mientras piden a las marcas que justifiquen sus precios más altos antes de aceptarlos y negocian regularmente con los proveedores para asegurarse de que los precios sean asequibles.
Así lo reflejó el director comercial y de marketing de Kroger, Stuart Aitken, en diálogo con The Wall Street Journal: el supermercado con sede en Cincinnati verifica los precios de cada producto, así como los costos de empaque, para garantizar que los aumentos de precios de los proveedores estén justificados. “Queremos una justificación para ello, y luego lo que hacemos es validarlo”, agregó Aitken.
Por su parte, Don Clark, director de comercialización de Giant Eagle Inc, declaró: “No es que simplemente aceptamos aumentos de costos”. En cambio, la empresa con sede en Pittsburgh les dijo a los fabricantes que piensan en subir precios que los costos más altos podrían alejar a los clientes. En algunas situaciones, la empresa dejó de almacenar artículos nuevos debido a los aumentos de costos.
De hecho, muchas tiendas advirtieron a los fabricantes que dejarán de vender sus productos si no están dispuestos a negociar los precios. Algunos están cambiando a nuevos proveedores de carne con productos más baratos y están retrasando los cambios de precios en ciertos artículos, como los productos enlatados.
Problemas económicos para Estados UnidosEl freno de la economía en Estados Unidos, causado por problemas tanto de oferta como de demanda, amenaza con una recesión en 2023, un escenario que no descartan ni los economistas ni el propio Gobierno estadounidense.
Es que el retroceso de la economía durante los primeros tres meses del año, que cayó un 0,4% con respecto al trimestre anterior. La guerra por los precios continúa, mientras que la falta de mano de obra ya hace que muchos empresarios miren a otros horizontes. Este es el caso de, por ejemplo, el CEO de Tesla Elon Musk, que fue un paso más allá y dijo que los estadounidenses no quieren trabajar y los empleados chinos son mucho mejores.
Muchos bancos ya alertan por una recesión en Estados Unidos, producto de la situación económica mundial post pandemia y la guerra Rusia-Ucrania, que provocó aumentos de precios inesperados en toda la cadena de suministro. El dólar tampoco se salva: un "lobo de Wall Street" advirtió por un "cisne negro" en los próximos 12 meses que impactaría lleno en el precio de la moneda norteamericana.

