El presidente de Brasil, Michel Temer, dijo que insistirá en la necesidad de la reforma de las jubilaciones, porque a pesar de que su gobierno aguanta el déficit del sistema, las administraciones posteriores a él serán afectadas.

"Tengo otros 11 meses de gobierno. Yo aguanto (el déficit) de la previsión social. Se ha producido un déficit de 268.000 millones de reales (u$s84.000 millones) este año que pasó. La tendencia es aumentar esa deuda previsional este año, pero mi gobierno aguanta. Quienes no van a aguantar son los próximos gobiernos", afirmó.

El proyecto de reforma del sistema jubilatorio enviado por Temer al Congreso debe ser votado el 19 de febrero en la Cámara de Diputados, pero el gobierno aún no consiguió los votos necesarios para su aprobación.

El proyecto de reforma del sistema jubilatorio debe ser votado el 19 de febrero en Diputados

Según el presidente, el gobierno está pensando en los jubilados, en aquellos que se van a jubilar y en los funcionarios públicos, para que no ocurra lo que está sucediendo en muchos estados brasileños.

"En muchos estados, no hay pago de jubilados, de funcionarios públicos, hay retrasos de los más variados. Lo que estamos haciendo es evitar que eso suceda en muy poco tiempo", dijo.

Temer comentó también el futuro del programa de transferencia de renta Bolsa Familia, sugiriendo que pretende dar condiciones para que los hijos de las familias asistidas trabajen y, con ello, puedan salir del programa.

"Nuestro ideal no es mantener a las personas indefinidamente en el Bolsa Familia", señaló.

El programa tiene un costo anual de alrededor de 8.000 millones de dólares y ayuda a más de un millón de familias a nivel nacional. Fue implementado por el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

"Sigo vivo"

Por otra parte, Temer tuvo que recordar el fin de semana que sigue "vivo", luego de que la entidad que administra el sistema de pensiones suspendiera sus pagos de noviembre y diciembre, alegando falta de pruebas de que el líder de 77 años no hubiera muerto.

El organismo tomó la decisión luego de que Temer incumpliera un requerimiento en Brasil, según el cual el pensionado debe presentarse una vez al año ante las autoridades para demostrar que sigue vivo y de esta manera seguir percibiendo el beneficio.

“Nuestro ideal no es mantener a las personas indefi nidamente en el Bolsa Familia”, señaló

"En mi caso, es evidente que a diario se puede ver que sigo vivo", dijo el jefe de Estado en una entrevista con el canal RedeTV.

"Pero el hecho es que como no asistí, dos meses, creo que noviembre y diciembre, no recibí el pago de mi jubilación", comentó.

Temer se rió del error burocrático, que fue reportado por el diario O Globo, diciendo que estaba "muy contento de ser tratado como un brasileño".

"Tengo que comparecer para demostrar que estoy vivo. Creo que es un trato igualitario que, digamos, engrandece las instituciones", dijo el mandatario a los periodistas.