La implemenración de un impuesto sobre la riqueza ayudaría a financiar la recuperación social y económica del mundo tras la pandemia, aseguró el secretario general de la ONU, António Guterres.

Dirigiéndose al Parlamento Europeo, el secretario general, elegido para un segundo mandato la semana pasada, recordó que la fortuna conjunta de los superricos ha aumentado en 5 billones de dólares en un solo año.

"Reitero mi llamado a los gobiernos a que consideren imponer un impuesto de solidaridad o de riqueza sobre la fortuna de estas personas, así como sobre la de aquellos que se han beneficiado de la pandemia, para financiar la recuperación social y económica", declaró el funcionario.

A causa de la crisis sanitaria, señaló, centenares de millones de personas en el mundo han caído por debajo del umbral de pobreza y países enteros se enfrentan a la amenaza de quiebra. Mientras, la mitad de la población global está privada de acceso a los servicios básicos de salud, denunció.

En abril pasado, el jefe de la ONU instó al grupo de los 20 países industrializados y emergentes (G20) a extender hasta el 2022 la moratoria de los pagos de la deuda para los países más pobres y ampliarla para ayudar también a las llamadas economías en desarrollo y de ingresos medios a recuperarse de la crisis.

Apoyo del FMI

En ese marco, esta semana el director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional ( FMI), Alejandro Werner, exigió a los gobiernos de América Latina que obliguen a que los ricos paguen mucho más impuestos, para así alcanzar un sistema económico más justa en las regiones más desiguales del mundo.

Werner, que dejará su cargo este año, explicó que las recientes protestas sociales en la región han puesto de relieve la necesidad de una distribución de ingresos "mucho más justa".

En este escenario, el representante del Fondo ha enfatizado en la necesidad de mayores aportes tributarios por parte de la población más rica. En especial, Werner consideró que América Latina puede ser un buen lugar para comenzar a aplicar los "subutilizados" impuestos sobre la propiedad.

De acuerdo con Werner es necesario un sistema tributario "mucho más progresivo" de cara a tener un sistema y una competitividad económica "mucho más sólida de lo que es hoy". "Latinoamérica no puede ser la región más desigual en el mundo y saltar a la próxima etapa de desarrollo económico" destacó Werner en una entrevista con Financial Times.

Después de una contracción del 7% en 2020, el FMI proyecta una recuperación del 4.6% para este año y se espera que esta previsión se revise al alza en los próximos meses, debido, principalmente, a que varias economías han sido capaces de mantener altos niveles de actividad a pesar de los continuos de casos de COVID-19.