El Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, expresó su beneplácito por el anuncio del gobierno afgano y los talibanes de un alto el fuego para marcar el final del Ramadán, el mes sagrado de ayuno para los musulmanes de todo el mundo.

Horas antes de que comenzara el festival de tres días de Eid al-Fitr, los militantes talibanes hicieron la inesperada declaración de que atacarían solo como acto de defensa. El presidente Ashraf Ghani dio la bienvenida a la medida poco después, y emitió un comunicado diciendo que las fuerzas de seguridad y de defensa evitarían los ataques.

Es la segunda vez que se acuerda un breve alto el fuego en casi 20 años desde que los extremistas talibanes fueron removidos del poder luego de la invasión liderada por Estados Unidos. En la primera ocasión hubo un regocijo generalizado también para marcar el final del Ramadán, en 2018, cuando los combatientes talibanes se mezclaron en la capital y en otros lugares, abrazándose y enviando "selfis" a las fuerzas de seguridad.

La tregua se produce después de una escalada en los ataques talibanes en las últimas semanas en el contexto de los esfuerzos de paz estancados y la violencia de otros elementos extremistas, incluido el ISIS.

En un discurso a la nación después de las oraciones de Eid el domingo, el presidente Ghani anunció un nuevo "paso adelante" para acelerar la liberación de los prisioneros talibanes; algo que ha sido un obstáculo en los esfuerzos para finalmente llevar a las partes a conversaciones directas, luego de un acuerdo entre Estados Unidos y los talibanes firmado en febrero.