El presidente de Estados Unidos, Donald Trumpvuelve a ser el foco de la polémica por coronavirus, esta vez por haber admitido estar consumiendo hidroxicloroquina, uno de las posibles drogas que puedan contrarrestar el impacto del Covid-19, aunque por el momento se desaconseja su aplicación por "riesgos y la falta de evidencia sobre su eficacia".

En declaraciones en la rueda de prensa diaria en la Casa Blanca, Trump dio a conocer que empezó a tomar este compuesto contra la malaria y el lupus, a pesar de que las autoridades sanitarias advierten que puede ser peligroso. "Llevo tomándolo como una semana y media ya y aquí sigo", señaló.

Al ser consultado por las evidencias de los peligro ante el consumo de esta droga, el magnate enfatizó: "Aquí está mi evidencia: recibo muchas llamadas positivas sobre ello".

No es la primera vez que el presidente norteamericano da cuenta de este compuesto. En reiteradas ocasiones ha intentado publicitar este medicamento, y sugirió que muchos profesionales de la salud también estaban tomándolo.

"Se sorprenderían de la gente que lo toma, especialmente los trabajadores en primera línea, antes de que lo adquieras (el virus)", señaló ante los periodistas.

Sin embargo, desde el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de EE.UU. informaron de que "no hay ningún fármaco o terapia para prevenir o tratar la covid-19", contradiciendo lo que promociona el jefe de Estado.

Donald Trump ya había deslizado terapias alternativas contra el coronavirus sin sustento científico. En abril sugirió que la aplicación de un "inyección desinfectante" en los pulmones para combatir la pandemia. "Creo que no se verificó, pero ¿vamos a probarlo?", había deslizado en aquella oportunidad.