El gobierno estadounidense prevé incrementar los límites arancelarios máximos, con el objetivo de impulsar la renegociación de sus relaciones con otros miembros de la Organización Mundial de Comercio ( OMC). Una jugada que podría sacudir el sistema de comercio mundial.

Según explica el sitio web Sputnik, el presidente de los EE.UU. Donald Trump, y sus asesores han mostrado su disconformidad en repetidas ocasiones ante el hecho de que países que comercian con Washington no reducen sus tarifas, superiores a las de EE.UU. Los funcionarios citan casos como los altos aranceles europeos para los automóviles y los de la India para las motocicletas.

Ahora, el Representante de Comercio de EE.UU., Robert Lighthizer, analiza modificar los compromisos de Washington con la OMC, y elevar los límites arancelarios máximos que fueron acordados por los Gobiernos anteriores, según publicó Bloomberg citando a fuentes cercanas al caso. Las conversaciones en torno al tema forman parte de un esfuerzo más grande dentro de la Administración Trump, en busca de hallar herramientas que la ayuden a reorganizar el sistema de comercio global. El núcleo de dicho sistema, la OMC, "está podrido", escribió la agencia citando a Washington.

Si bien la Oficina del Representante de Comercio ha negado que exista semejante plan, las fuentes citadas por Bloomberg aseveran lo contrario. Según la agencia, la estrategia de la Administración Trump consiste en empezar con la propuesta para renegociar los aranceles estadounidenses acordados con la OMC con la expectativa de que otros 163 miembros del ente no se pongan de acuerdo con los nuevos términos comerciales. Una vez que las negociaciones lleguen a un callejón sin salida, la Casa Blanca optará unilateralmente por imponer aranceles recíprocos a bienes exportados por sus socios comerciales a EE.UU., según revelaron los interlocutores de la agencia.

Este enfoque será inviable por completo, dijo el presidente del Consejo Nacional de Comercio Exterior, Rufus Yerxa, citado por Sputnik.

"Es imposible alcanzar una reciprocidad pura con cada país a menos que se establezcan tarifas diferentes para cada producto. Eso sería un desorden. Socavaría la previsibilidad de los negocios estadounidenses y nos convertiría en un paria mundial", comentó Yerxa.

Actualmente la tasa media del arancel consolidado en EE.UU. constituye tan solo un 3,4 por ciento. Se trata de una de las más bajas si la comparamos con las impuestas por la mayoría de los países desarrollados, y no han variado en más de una década. A modo de comparación, Bloomberg recordó que la tasa promedio del arancel consolidado en la India es del 51% y, en Brasil, del 31 por ciento.

El arancel consolidado es el nivel máximo de arancel de nación más favorecida para una línea de producto determinada. Cuando los países se incorporan a la OMC o cuando los miembros de la organización negocian entre sí niveles arancelarios, llegan a acuerdos sobre las tasas de aranceles consolidados.

En la Administración Trump consideran que otros países tratan a EE.UU. injustamente al no querer bajar sus aranceles. Esta es la causa por la que Trump intentó discutir en Davos "un cambio muy drástico" con el director general de la OMC, Roberto Azevedo.

"O empezamos a hablar de una nueva estructura para un acuerdo o tendremos que hacer algo", declaró Trump en enero sin precisar más detalles sobre su conversación.

El mismo asunto también fue abordado varias veces por Lighthizer y Azevedo. Según Bloomberg, el director general de la OMC incluso viajó a Washington para mantener una reunión con el Representante de Comercio de EE.UU. el 11 de febrero. Ningún medio de comunicación informó de ella.

Volver a negociar las reglas comerciales ayudará a la Casa Blanca a aumentar su presión sobre varias naciones y bloques con los que todavía no ha sellado ningún acuerdo de comercio libre, como la UE, el Reino Unido, la India y Brasil. Washington también está tratando de reimpulsar las negociaciones con Bruselas para levantar los aranceles industriales.