Trump postergó subirle los aranceles a China para agilizar las negociaciones
Planteó que el gigante asiático cuadruplique la importación de soja para reducir el déficit
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, extendió los aranceles del 55% a China hasta el 9 de noviembre para seguir negociando, y no volver al 145% que había antes de que el magnate aceptara hacer una rebaja a China como gesto de cara a las negociaciones comerciales.
La medida fue rubricada pocas horas antes de la medianoche, cuando vencía la pausa vigente. Según la misma fuente, la decisión refleja el resultado esperado de la última ronda de negociaciones comerciales entre delegaciones de Washington y Pekín, celebrada a finales de julio en Estocolmo, Suecia.
Asimismo, Trump instó a China, como es habitual a través de Truth Social, a que "cuadruplique" los pedidos de soja estadounidense para nivelar "sustancialmente" su déficit comercial con Estados Unidos.
El mandatario, que usa los canales oficiales para hacer anuncios y legislar a través de publicaciones en redes sociales de menos de 140 caracteres, escribía que China "está preocupada por la escasez de soja" y que los agricultores estadounidenses "producen la soja más robusta". En el mismo post, reiteraba que Estados Unidos "proporcionará un servicio rápido", concluyendo con un agradecimiento a su homólogo chino: "Gracias, presidente Xi", escribía.
Esta publicación del presidente estadounidense no resulta baladí, ya que los agricultores del país están a punto de empezar con su próxima cosecha, lo que incrementará todavía más la disponibilidad de esta materia prima para su venta. El ofrecimiento que hace tampoco es al azar, ya que China es el principal comprador mundial de semillas oleaginosas y suele tener a los productores estadounidenses como clientes.
El comercio de soja entre los Estados Unidos y China estuvo valorado en USD12.000 millones en 2024. Pero en el mes de julio el gigante asiático no reservó los cargamentos para la próxima temporada que arranca en otoño, concretamente en el mes de septiembre, debido a las tensiones comerciales iniciadas por el magnate a su llegada a la Casa Blanca y que todavía persisten, a pesar de la tregua que supuestamente acaba este mismo martes.
Por el momento, todavía no se sabe cómo acabarán las negociaciones entre Pekín y Washington en materia comercial. La tregua arancelaria que pactaron en mayo se acerca a su cuenta atrás y todavía no se tienen noticias de si ambos países llegarán a un acuerdo comercial próximamente. El tiempo juega en su contra.

