El presidente estadounidense Donald Trump promulgó este miércoles la ley que permitirá implementar en su país el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), renegociado a partir del antiguo Nafta y que aún debe ser ratificado por el parlamento canadiense para entrar en vigor.

"Hoy acabamos por fin la pesadilla del Nafta y convertimos en ley el nuevo acuerdo comercial entre Estados Unidos, México y Canadá", anunció Trump ante unas 400 personas en una ceremonia en la Casa Blanca.

"Esto es una alianza entre México, Canadá y nosotros, (todos) contra el mundo", añadió Trump en el acto, al que asistieron entre otros el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, y la secretaria de Economía de ese país, Graciela Márquez, informó la agencia de noticias Telam.

El nuevo acuerdo, que sustituye al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Nafta por sus siglas en inglés) en vigor desde 1994, fue firmado el 30 de noviembre de 2018 entre Trump, el entonces presidente de México, Enrique Peña Nieto, y el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau.

Sin embargo, debió atravesar más de un año de duras negociaciones por la presión de Trump.

Tras los bloqueos de la oposición demócrata estadounidense finalmente se llegó a una nueva versión que incluyó modificaciones sobre asuntos laborales y la procedencia del acero en el sector automotor.

La versión final refuerza el porcentaje de componentes de automóviles que deben producirse en la región (del 62,5% previo a 75%), exige que en gran parte del sector automotriz el salario mínimo aumente progresivamente hasta los 16 dólares la hora para 2023 y así frenar la mano de obra barata en México, y cuenta con una cláusula de posible revisión del pacto a los seis años.

Recién el 12 de diciembre los tres países firmaron el texto que fue avalado por los parlamentos tanto de México el año pasado, como de Estados Unidos, y ahora se encuentra a la espera del de Canadá.

Trump firmó el tratado dos semanas después de su aprobación en el Senado, en un momento en el que trata de destacar sus logros de gobierno mientras el Senado lo somete a un proceso de destitución por sus presiones a Ucrania.

La firma del TMEC fue un triunfo para Trump, que convirtió la sustitución del Nafta en una de sus principales promesas electorales y presionó durante meses a México y Canadá para que accedieran a renegociarlo y a hacer concesiones.

"Por primera vez en la historia estadounidense, hemos reemplazado un acuerdo comercial desastroso que recompensaba la salida de empleos (de Estados Unidos) con un acuerdo comercial verdaderamente justo y recíproco que mantendrá los empleos, la riqueza y el crecimiento aquí mismo, en Estados Unidos", afirmó el mandatario.