El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, aseguró hoy que el avión ucraniano que se estrelló en Irán y en el que murieron 176 personas, 63 de ellas canadienses, "fue derribado por un misil tierra-aire de Irán". Poco antes, el presidente estadounidense, Donald Trump, había hecho públicas sus "sospechas" sobre un derribo. A raíz de esto, el régimen iraní ofreció a Boeing, empresa fabricante de la aeronave siniestrada, que revise la caja negra del vuelo.

Trudeau afirmó esta tarde, en una conferencia de prensa en Ottawa, que tiene "información de inteligencia que indica que el avión fue derribado por Irán". Sin embargo, aclaró que fue "probablemente por accidente".

"Funcionarios canadienses deben tener acceso inmediato para identificar a las víctimas y participar de una investigación profunda y creíble. Trabajamos con los investigadores ucranianos por ahora, pero continuaremos conversando con Irán", aseguró el premier.

Trudeau pidió una investigación internacional transparente y adelantó que "las autoridades iraníes dieron indicaciones de que quieren que la caja negra del avión quede en Irán, pero le informaron a los investigadores ucranianos que podrán tener acceso".

Además, anunció que funcionarios consulares canadienses "están viajando a Turquía" y señaló que " Irán dijo que estaría dispuesto a darles visas para que puedan ir al lugar de la caída y dar asistencia a las familias de las víctimas".

Por su parte, en un evento en la Casa Blanca, Trump dejó en claro que no cree en la versión oficial iraní. "Tengo mis sospechas. No quiero decirlo porque otras personas tienen sus sospechas. Alguien del otro bando puede haber cometido un error ...no nuestro sistema. No tiene nada que ver con nosotros", aseguró el mandatario, según la cadena CNN.

"Estaba volando sobre un barrio bastante difícil", continuó Trump y advirtió que "pudieron cometer un error. Algunas personas dicen que fue mecánico. Personalmente, no creo que sea así".

Poco después, el director de la Organización de la Aviación Civil de Irán, Ali Abedzade, calificó la acusación de Trump -y la acumulación de versiones basadas en funcionarios de inteligencia estadounidenses- de "rumores ilógicos" y argumentó que, "desde un punto de vista científico, es imposible que un misil alcanzara el avión ucraniano", informó la cadena de televisión iraní Press TV, citada por la agencia de noticias DPA.

Sin embargo, ante la creciente presión internacional, un vocero del gobierno iraní dio marcha atrás con lo anunciado e invitó a la estadounidense Boeing, la fabricante del avión ucraniano estrellado, a participar de la investigación.

"Instamos a la empresa Boeing a enviar a un representante para sumarse al proceso de investigación de la caja negra," aseguró el funcionario, citado por medios internacionales. Dada las actuales sanciones estadounidenses contra Irán, la compañía tendrá que recibir una autorización especial de la Casa Blanca para poder viajar.

En paralelo, medios locales ucranianos reportaron que las autoridades de ese país no excluyen que la caída del Boeing pueda haber sido causada por el impacto con un misil antiaéreo, una colisión de otro tipo o que sea fruto de un "acto de terrorismo", reseñó la agencia de noticias Ansa.

El presidente ucraniano, Vladimir Zelensky, afirmó hoy que establecer las causas de la caída del vuelo "prioridad".

El miércoles a la madrugada, apenas horas después de que Irán bombardeara sin causar víctimas ni daños importantes a una base iraquí con tropas estadounidenses en respuesta al ataque norteamericano que mató al general iraní Qasem Soleimani, un avión comercial ucraniano se estrelló sobre suelo iraní.

Las autoridades iraníes informaron rápidamente que el avión cayó por razones técnicas y no estuvo vinculado a la escalada militar que protagonizan junto a las Fuerzas Armadas estadounidenses en las últimas semanas.