“¿Alguien sabe qué pasó con las tiendas Spar hoy? Actualmente estoy visitando a un amigo en Whitby y fui allí por leche. Vi a un asistente que dijo que todo el sistema de caja ha estado inactivo todo el día", cuestionó un usuario por redes sociales. La respuesta no tardó en llegar: la cadena de supermercados Spar, una de las más grandes del mundo, debió cerrar 330 locales en el Reino Unido por un ciberataque que inhabilitó sus sistemas informáticos. 

La interrupción se produjo este domingo, y provocó que los supermercados no pudieran aceptar pagos con tarjeta de crédito o utilizar el correo electrónico. De esta manera, muchas sucursales debieron cerrar sus puertas, aunque algunas permanecieron abiertas, aunque únicamente aceptan pagos en efectivo. Todavía no está claro si los datos de los clientes se vieron comprometidos, como suele suceder cuando se trata de un ransomware, una técnica cada vez más usual entre los ciberdelincuentes.

La mayoría de las tiendas de Spar son administradas como franquicias por diferentes compañías y abarcan cinco áreas principales en el Reino Unido. Las afectadas, según declaró un portavoz, son las que administra el socio de distribución James Hall & Company, y se encuentran en el norte de Inglaterra. 

"Estamos trabajando para resolver esta situación lo más rápido posible", dijo la compañía en un comunicado. "Actualmente está afectando a la capacidad de las tiendas para procesar los pagos con tarjeta, lo que significa que un número de tiendas Spar están actualmente cerradas a los compradores o sólo aceptan pagos en efectivo", agregó la cadena.

"Pedimos disculpas por las molestias que esto está causando a nuestros clientes y estamos trabajando lo más rápido posible para resolver la situación", finalizó el comunicado de Spar. 

Por su parte, un portavoz del Centro Nacional de Seguridad Cibernética citado por la BBC declaró que "son conscientes de un problema que afecta a las tiendas Spar" y que "están trabajando con socios para comprender completamente el incidente".

Los supermercados, un objetivo cada vez más frecuente

El ciberataque a Spar, que inhabilitó unas 330 de las más de 2.500 tiendas que tiene en el Reino Unido, es uno más dentro de los muchos que se dieron en el último tiempo, tanto a pequeña como gran escala. En este contexto, Spar sufrió un contratiempo menor, sobre todo al tener en cuenta que tiene 13.000 supermercados repartidos en 48 países, emplea a unas 40.000 personas y factura más de 3.000 millones de libras esterlinas por año.

En el último tiempo, la cadena Tesco, presente principalmente en Estados Unidos, quedó fuera de línea después de un intento de pirateo que dejó a los clientes sin poder realizar pedidos. Otro ciberataque conocido fue el que sufrió la cadena Co-Op en Suecia, en el que más de 500 supermercados debieron retirar las cajas registradoras y las máquinas de autoservicio.

Sin embargo, esta clase de ataques tiene un trasfondo: el apuntado es el proveedor de software, como lo fue en el caso sueco, donde el ciberataque se dirigió al gigante de IT Kaseya, al que se le exigían unos 70 millones de dólares para devolver los datos secuestrados. Co-Op fue un eslabón más dentro de las 1.500 empresas afectadas por el ransomware que impactó de lleno en las operaciones de Kaseya.

Los ciberataques preocupan especialmente a Estados Unidos, ya que pueden afectar directamente a la infraestructura crítica del país. Por eso, Joe Biden llamó a una conferencia internacional para tratarlo y sus funcionarios mantienen reuniones con distintos países para coordinar respuestas ante la amenaza creciente del ransomware y otros tipos de hackeos.

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