La Administración de Trump mantiene negociaciones con los mayores fabricantes de semiconductores, la estadounidense Intel Corp. y la taiwanesa Taiwan Semiconductor Manufacturing Co. (TSMC), acerca de la construcción de fábricas para producir microcircuitos en EE.UU., según publicó The Wall Street Journal.

De acuerdo con el periódico, EE.UU. quiere acabar con la dependencia de los países asiáticos en el rubro tecnología después de que las cadenas de suministro se vieran afectadas por la crisis de coronavirus.

"Ahora es el mejor momento y hay una mayor demanda que antes, incluso desde el punto de vista comercial", dijo al diario Greg Slater, vicepresidente para Estrategias y Cuestiones Técnicas de Intel, empresa que se propone garantizar los suministros de microcircuitos al gobierno estadounidense y a otros clientes.

TSMC, uno de los fabricantes de microesquemas más avanzados de Taiwán, mantiene negociaciones con el Pentágono, el Departamento de Comercio de EE.UU. y con el cliente más grande, Apple Inc., para construir una fábrica en suelo estadounidense.

El diario señala que EE.UU. también está interesado en que la compañía surcoreana Samsung Electronics Co., que ya produce microcircuitos en Texas, aumente la producción en el país.