Ataque con dron contra una base de la ONU dejó seis muertos

El bombardeo alcanzó una instalación de Naciones Unidas en Kadugli, en el sur de Sudán. Las Fuerzas Armadas sudanesas responsabilizan a las Fuerzas de Apoyo Rápido, que niegan haber participado del ataque

Al menos seis pacificadores de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) murieron y otros siete resultaron heridos este sábado tras un ataque con dron contra una instalación de la ONU en Kadugli, capital del estado de Kordofán Sur, en Sudán, según informaron autoridades locales.

De acuerdo con un comunicado de las Fuerzas Armadas de Sudán (FAS), el ataque se realizó mediante un dron que disparó tres misiles contra la oficina de la ONU y contra el Batallón Bangladesh, provocando además un incendio en una instalación de almacenamiento perteneciente al organismo internacional.

Todas las víctimas eran integrantes del Batallón Bangladesh, que forma parte de la Fuerza Provisional de Seguridad de las Naciones Unidas para Abyei (UNISFA), desplegada en la región disputada entre Sudán y Sudán del Sur.

Acusaciones cruzadas entre las partes

Las FAS acusaron directamente a las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), el grupo paramilitar enfrentado al Ejército regular, de haber llevado adelante el ataque. Sin embargo, las FAR rechazaron categóricamente esa versión y negaron haber lanzado cualquier operación aérea contra instalaciones de la ONU.

En un comunicado oficial, el Consejo Soberano de Transición de Sudán —alineado con las Fuerzas Armadas— condenó el hecho y lo calificó como una "grave violación del derecho humanitario internacional" y de las normas que protegen a las misiones de Naciones Unidas.

"Atacar una instalación de la ONU protegida representa una peligrosa escalada y una conducta criminal que equivale a un acto de terrorismo organizado", sostuvo el organismo, que además advirtió que el hecho constituye una amenaza directa contra las misiones humanitarias e internacionales que operan en el país.

Pedido de acción internacional

El Consejo Soberano responsabilizó "plenamente" a las Fuerzas de Apoyo Rápido y exhortó a la ONU y a la comunidad internacional a adoptar medidas firmes para proteger las instalaciones de Naciones Unidas y al personal humanitario, así como para garantizar que los responsables rindan cuentas ante la justicia internacional.

Por su parte, las FAR calificaron las acusaciones como "infundadas" y afirmaron que buscan fabricar cargos en su contra. En su descargo, aseguraron que su historial está "enteramente libre" de ataques contra organizaciones internacionales y señalaron que, en ocasiones anteriores, colaboraron en la protección de instalaciones de la ONU y del personal humanitario. También pidieron a los organismos internacionales que verifiquen cuidadosamente la información antes de emitir juicios.

Un conflicto que no se detiene

Sudán se encuentra sumido en un conflicto armado desde el 15 de abril de 2023, cuando estallaron los enfrentamientos entre las Fuerzas Armadas sudanesas y las Fuerzas de Apoyo Rápido. Desde entonces, la violencia ha dejado decenas de miles de muertos y millones de personas desplazadas, tanto dentro del país como en naciones vecinas.

El ataque contra una base de Naciones Unidas se produce en este contexto de guerra prolongada y agrava la preocupación internacional por la seguridad del personal humanitario y de los cascos azules desplegados en una de las crisis humanitarias más graves del mundo.

Esta nota habla de: