Con promesas audaces, Mamdani asumió en Nueva York con el foco en el costo de vida
El nuevo alcalde Zohran Mamdani dejó definiciones políticas fuertes y ratificó su agenda: bajar el costo de vida, frenar alquileres y avanzar con cuidado infantil y colectivos gratis
Zohran Mamdani inició su gestión como alcalde de la ciudad de Nueva York con un mensaje claro y de alto contenido político. En su discurso de asunción, prometió gobernar “de forma expansiva y audaz” y ratificó que su prioridad será reducir el costo de vida en una de las ciudades más caras del mundo.
“Puede que no siempre tengamos éxito, pero nunca se nos acusará de carecer del valor necesario para intentarlo”, dijo el dirigente de 34 años tras prestar juramento este jueves en las escalinatas del City Hall, en una frase que condensó el tono con el que decidió inaugurar su mandato.
Un gesto urbano y una celebración en la calleMamdani llegó al City Hall en un taxi amarillo, un gesto cargado de simbolismo en una ciudad donde ese vehículo funciona como emblema cotidiano. La asunción derivó luego en una celebración pública, con un festival al aire libre que ocupó varias cuadras de Broadway, en el bajo Manhattan, donde miles de seguidores resistieron el frío y esperaron durante horas para presenciar la jura y los festejos.
Más temprano, el nuevo alcalde ya había asumido formalmente en una ceremonia privada realizada en una antigua estación de subte de la era dorada, hoy fuera de servicio.
Mamdani, el alcalde más joven de Nueva York en más de un siglo, llegó al cargo impulsado por una plataforma centrada en la vida cotidiana de los habitantes de la ciudad. Durante la ceremonia, reafirmó su compromiso de avanzar con medidas para contener los alquileres, ampliar el acceso al cuidado infantil gratuito y crear un sistema de colectivos sin costo para los usuarios.
El nuevo alcalde asumió en un acto encabezado por el senador Bernie Sanders, quien le tomó juramento.
Identidad, ciudad y mensaje políticoMusulmán e inmigrante de origen ugandés y surasiático, Mamdani colocó la mano sobre un Corán al jurar y dedicó parte de su discurso a una declaración de amor a la ciudad. Recordó lugares, escenas y hábitos que marcaron su vida en Nueva York.
“¿Dónde más podría crecer un chico musulmán como yo comiendo bagels con salmón todos los domingos?”, expresó, en una frase que apuntó a subrayar la diversidad cultural de la ciudad y su propia trayectoria personal.
Promesas con costos y tensionesEntre las iniciativas más ambiciosas figura la gratuidad del sistema de colectivos, una medida que, según estimaciones oficiales, demandaría unos USD 800 millones anuales y requeriría acuerdos con la autoridad estatal de transporte, que administra el sistema. Otra promesa central es el congelamiento de aumentos en los alquileres regulados, que alcanzan a cerca de una cuarta parte del parque habitacional.
El programa de Mamdani también incluye la expansión del cuidado infantil gratuito, una política que, según exfuncionarios municipales, podría mostrar resultados en plazos más cortos que la construcción de nuevas viviendas.
Señales hacia críticos y aliadosConsciente de las resistencias que despierta su identificación como socialista democrático, Mamdani buscó marcar un tono integrador. “Si son neoyorquinos, soy su alcalde”, afirmó, en un mensaje dirigido tanto a sus votantes como a quienes cuestionan su agenda.
En las semanas previas al inicio de su gestión mantuvo reuniones con referentes del sector empresarial para discutir vivienda y cuidado infantil, y ratificó a Jessica Tisch como comisionada de Policía. Aun así, persiste la cautela de parte del mundo corporativo, que observa con atención sus primeros pasos.
Frente a la multitud, Mamdani eligió fijar una definición que ordenó el sentido político de su llegada al poder. Intentar, aun a riesgo de fallar, como punto de partida de un gobierno que se propuso avanzar sobre promesas audaces desde el primer día.

