Cuba sufrió otro apagón total y profundiza su crisis energética
El sistema eléctrico nacional colapsó el lunes y dejó sin luz a casi 10 millones de personas. Es el sexto blackout total en un año y medio en medio de la escasez de combustible.
Cuba quedó completamente a oscuras este lunes después de que el Sistema Eléctrico Nacional sufriera un "apagón total", según confirmó la empresa estatal Unión Eléctrica (UNE). La caída dejó sin suministro a casi 10 millones de personas y volvió a exponer la fragilidad de la red eléctrica de la isla.
La falla ocurrió a la 1.40 de la tarde, hora local. Las autoridades cubanas no informaron hasta ahora cuál fue la causa del colapso. El Ministerio de Energía y Minas señaló que se activaron los protocolos para restablecer el sistema.
El episodio no es aislado. El de este lunes fue el sexto colapso total del sistema eléctrico cubano en aproximadamente un año y medio.
Un sistema que puede tardar días en reiniciarse
El apagón nacional implicó la caída completa de la red eléctrica. A diferencia de los cortes programados que forman parte de la rutina en muchas provincias, el colapso total reduce la generación a cero megavatios y deja a todo el país sin electricidad.
Restablecer el suministro exige reiniciar el sistema desde cero. La red cubana funciona como un conjunto de islas de generación separadas, lo que vuelve complejo el proceso de arranque. En situaciones extremas, la normalización puede demorar varios días. Tras el paso del huracán Ian en 2022, el restablecimiento del servicio tardó una semana.
Los cortes eléctricos forman parte de la vida cotidiana en la isla. En muchas zonas pueden extenderse durante más de 24 horas. Para este lunes, antes del colapso general, las autoridades estimaban que el 62% del país quedaría sin electricidad en el horario de mayor demanda.
Petróleo escaso y red envejecida
El sistema eléctrico cubano depende en gran medida del petróleo para generar energía. Esa dependencia se volvió crítica en los últimos meses.
El presidente Miguel Díaz-Canel afirmó el viernes que la isla no recibió petróleo durante los últimos tres meses. Datos de seguimiento marítimo muestran que Cuba recibió este año apenas dos cargamentos pequeños de combustible: uno descargó en enero en el puerto de La Habana procedente de México y otro llegó desde Jamaica en febrero con gas licuado de petróleo.
Venezuela, que durante años fue el principal proveedor de petróleo de Cuba, no envió combustible a la isla en lo que va del año.
La escasez de combustible impactó en la vida cotidiana. En el mercado informal, llenar el tanque de un automóvil puede costar hasta USD 300.
La crisis también refleja el deterioro del sistema de generación. Buena parte de la electricidad del país se produce en antiguas centrales termoeléctricas de origen soviético que operan con tecnología obsoleta y con escaso mantenimiento.
Presión de Washington y contactos diplomáticos
El contexto internacional también presiona el suministro energético de la isla. Estados Unidos endureció en los últimos meses las sanciones y bloqueó los envíos de petróleo venezolano hacia Cuba. Washington también amenazó con aplicar aranceles a cualquier país que venda combustible a la isla.
En ese marco, el gobierno cubano reconoció la semana pasada que mantiene conversaciones con Estados Unidos para "identificar los problemas bilaterales que necesitan una solución".
Trump afirmó en las últimas semanas que Cuba está cerca de un colapso económico y que el país busca negociar con Washington.
Malestar social y protestas
El deterioro energético ocurre en medio de una crisis económica profunda que afecta a la isla desde la pandemia. En ese período el producto interno bruto cayó alrededor de 15% y una parte significativa de la población emigró.
Las dificultades cotidianas, la escasez de bienes básicos y los cortes prolongados de electricidad alimentaron episodios de protesta en distintos puntos del país. En las últimas semanas se registraron cacerolazos y una sentada en la Universidad de La Habana.
Durante el fin de semana también se produjo un episodio más tenso cuando un grupo de manifestantes encendió una fogata frente a la sede del Partido Comunista de Cuba. Cinco personas fueron detenidas.
Las protestas más masivas de los últimos años ocurrieron en julio de 2021. Tras aquellas manifestaciones, más de mil personas fueron condenadas a penas que alcanzan hasta 30 años de prisión.
El colapso del lunes volvió a poner en evidencia el deterioro acumulado del sistema eléctrico cubano, una red que ya registró seis apagones totales en un año y medio y que depende de antiguas centrales termoeléctricas de origen soviético con décadas de uso y escaso mantenimiento.

