MAR-A-LAGO

Donald Trump escondió en su casa material ultrasecreto que ni el FBI podía leer

El expresidente Donald Trump se guardó alrededor de 100 documentos con información tan sensible que quienes los descubrieron tuvieron que pedir una autorización para revisarlos

En la residencia Mar-a-Lago de Donald Trump hay 26 habitaciones, decenas de empleados, numerosas piletas, un campo de golf, paisajes soñados y... cientos de documentos gubernamentales ultrasecretos que fueron escondidos. Fiscales federales de Estados Unidos publicaron un extenso archivo judicial en el que detallan cómo el expresidente y sus asesores omitieron varias veces la entrega de documentos altamente clasificados que hasta oficiales del FBI necesitaban una autorización especial para revisar.

Un documento presentado en la noche del martes mostró los reiterados esfuerzos del Gobierno para rastrear y recuperar los documentos confidenciales de seguridad nacional que estaban escondidos en la residencia de Mar-a-Lago. Mientras que Trump decía en redes que él y sus asesores “cooperaban plenamente y se habían establecido muy buenas relaciones”, los fiscales llegaron a sospechar que "probablemente se ocultaron y eliminaron registros del gobierno... y que probablemente se tomaron medidas para obstruir la investigación del gobierno".

En junio de este año, los abogados de Trump aseguraron que los archivos que se habían llevado de la Casa Blanca a la residencia del magnate, se guardaban en un único lugar, y “no había otros archivos almacenados en ningún espacio privado de oficina ni otro lugar en el recinto y que todas las cajas disponibles se habían revisado”.

 

No era verdad: en la redada del FBI en Mar-a-Lago, ordenada por la Corte, los agentes encontraron documentos clasificados tanto en esa sala de almacenaje como en la oficina del expresidente, incluidos tres documentos clasificados que no estaban en cajas, sino en escritorios de oficina. El Washington Post informó que algunos eran tan delicados que “incluso el personal de contrainteligencia del FBI y los abogados del Departamento de Justicia que realizaron la revisión requirieron autorizaciones adicionales antes de que se les permitiera revisar ciertos documentos”.

Trump se negó a entregar documentos

Entre los detalles más potencialmente incriminatorios en la presentación del gobierno se encuentra una fotografía que muestra una serie de archivos etiquetados como "Alto secreto" con portadas de color rojo brillante o amarillo, esparcidos sobre una alfombra. Esos archivos se encontraron dentro de un contenedor en la oficina de Trump, según el expediente judicial. Un examen detallado de una de las portadas de la foto muestra una marca de "HCS", una abreviatura del gobierno para los sistemas utilizados para proteger la inteligencia recopilada de fuentes humanas secretas.

Antes de eso, Trump y sus representantes entregaron al Departamento de Justicia 38 documentos clasificados y otros 184 que fueron descubiertos en cajas enviadas a los Archivos Nacionales a principios de año. Sin embargo, en el allanamiento se encontraron más de 100 papeles clasificados adicionales. Así, el descubrimiento que “pone en serio cuestionamiento las representaciones hechas en la certificación del 3 de junio y pone en duda el grado de cooperación en este asunto”, escribieron los fiscales.

Donald Trump escondió en su casa material ultrasecreto que ni el FBI podía leer
Algunos de los documentos encontrados en la residencia de Trump

¿Cómo sabía el FBI que había más documentos que los que el equipo legal de Trump había entregado? El documento no dio razones exactas, pero sí mencionó que la Justicia habló con numerosas fuentes que le dieron información relevante.

Una persona, por ejemplo, reveló que Trump le dijo a algunos de sus asesores que no tocaran las cajas para no tener problemas legales. Otro denunció que el empresario tenía planeado quedarse con varios documentos sensibles, entre los que se sospecha que hay información sobre armas nucleares.

Se complica el panorama para Donald Trump

No existen razones legales para que esos documentos se encuentren en una residencia privada sin el consentimiento y la cooperación de los Archivos Nacionales y tal vez de otras agencias, y no hay ninguna indicación de que Trump tuviera ese permiso.

Avril Haines, directora de inteligencia nacional, dijo a los legisladores el viernes que los analistas de inteligencia de EEUU realizarán una revisión de los materiales clasificados para determinar el riesgo potencial para la seguridad nacional si se divulga su contenido.

La búsqueda es parte de una investigación criminal sobre si Trump y sus ayudantes tomaron documentos secretos del gobierno y no los devolvieron todos, a pesar de las demandas de altos funcionarios, y si alguien obstruyó los esfuerzos del gobierno para recuperar todo el material clasificado.

Esta nota habla de: