Ébola en Congo: tras 43 muertos y 263 casos, la OMS teme una expansión global
El brote de ébola en Congo ya llegó a Uganda. La cepa Bundibugyo no tiene vacuna ni tratamiento aprobado y hay más de 1.100 casos sospechosos.
El brote de ébola en la República Democrática del Congo ya dejó 43 muertos y 263 casos confirmados, según datos difundidos por los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC). La enfermedad ya se propagó a Uganda y mantiene bajo investigación a más de 1.100 casos sospechosos.
La expansión del virus llevó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a declarar una emergencia de salud pública de importancia internacional, mientras las autoridades sanitarias advierten que la cepa responsable del brote no cuenta con vacuna ni tratamiento específico.
Brote de ébola en Congo
La provincia de Ituri, en el este de Congo, concentra 245 de los 263 contagios confirmados. Los registros oficiales indican además 3.200 contactos identificados, de los cuales 967 permanecen bajo vigilancia epidemiológica.
Fuera del epicentro, la provincia de Kivu Norte registra 15 casos y Kivu Sur otros tres. En Uganda ya fueron detectados nueve contagios y una muerte asociada a un caso importado desde territorio congoleño.
Una cepa sin vacuna ni tratamiento
La epidemia está provocada por la variante Bundibugyo, una de las cepas menos frecuentes del virus del ébola.
Identificada por primera vez en Uganda en 2007, presenta una tasa de letalidad estimada de entre 30% y 50%. Hasta el momento, no existe una vacuna aprobada ni un antiviral específico para combatirla.
El 29 de mayo, los laboratorios procesaron 70 muestras en Congo y 54 resultaron positivas, una tasa de positividad del 77,1%, indicador que refleja una circulación activa del virus.
Colapso sanitario
Los especialistas atribuyen parte de la expansión del brote a la situación de inseguridad que atraviesa el este de Congo.
Según Africa CDC, los enfrentamientos entre el ejército congoleño y grupos rebeldes provocan desplazamientos constantes de población a través de la frontera con Uganda, lo que facilita la propagación del virus.
La crisis también presiona a un sistema sanitario con recursos limitados y dificultades para sostener el rastreo de contactos, una de las principales herramientas para contener la enfermedad.
La OMS busca contener la epidemia
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, visitó este fin de semana la ciudad de Bunia, capital de Ituri, para supervisar las tareas de respuesta sanitaria.
Durante la visita se anunció además el alta de cuatro pacientes recuperados, un dato que las autoridades locales consideran una señal alentadora en medio de una epidemia sin herramientas farmacológicas específicas.
El ministro de Salud de Congo, Roger Kamba, estimó que el control del brote podría demandar entre cuatro y seis meses. Mientras tanto, Uganda mantiene cerrada parte de su frontera con el país vecino y los organismos internacionales intensifican la vigilancia para evitar una expansión regional.

