El CEO de JPMorgan insultó a sus amigos por seguir una agenda ideológica: "Tienen buen corazón y poco cerebro"

Jamie Dimon, el banquero más poderoso de Wall Street, cuestionó a sus amigos por respaldar políticas identitarias. “Casi todas sus políticas fracasaron”, afirmó.

En una intervención pública cargada de críticas, el CEO de JPMorgan Chase & Co., Jamie Dimon, arremetió con dureza contra sus antiguos aliados políticos del Partido Demócrata. Desde un evento organizado por la cancillería irlandesa en Dublín, el banquero dejó frases que sacudieron al establishment demócrata: “Tengo muchos amigos que son demócratas, y son unos idiotas. Siempre digo que tienen buen corazón y poco cerebro. No entienden cómo funciona el mundo real. Casi todas las políticas que impulsaron fracasaron”.

Dimon, que en otras ocasiones se describió como “apenas un demócrata”, apuntó directamente contra el giro ideológico del partido, especialmente en lo que refiere a las políticas de diversidad, equidad e inclusión (DEI, por sus siglas en inglés). “Se pasaron con el DEI. Todos estábamos comprometidos en llegar a la comunidad negra, hispana, LGBT, personas con discapacidades —hacemos todo eso—, pero en la magnitud en que lo hicieron, tienen que parar”, declaró. “Tienen que volver a ser más prácticos. Están muy ideologizados”.

El ejecutivo también criticó la gestión del presidente Joe Biden, señalando que “no tenía ni una sola persona del mundo empresarial asesorándolo” y que se quedó “sin palabras ante la falta de conocimiento” en la administración.

Además, Dimon se refirió al caso del joven legislador estatal Zohran Mamdani, quien ganó la primaria demócrata para la alcaldía de la ciudad de Nueva York con una plataforma abiertamente socialista. “Este tipo acaba de ser elegido —es más marxista que socialista— y ahora ves a los demócratas revolcándose para decir: ‘Bueno, está señalando algunos problemas reales, como la vivienda accesible y los precios en los supermercados’. Ok, puede ser”, ironizó. Y agregó: “Es la misma ensalada ideológica que no significa nada en el mundo real”.

Las declaraciones de Dimon retomaron una línea crítica que ya había marcado en otros momentos. Advirtió que muchas iniciativas DEI se volvieron exageradas y anticipó recortes en los programas que juzga innecesarios. Aun así, ratificó el compromiso del banco con las comunidades vulnerables y aclaró que no está dispuesto a seguir destinando fondos a medidas sin impacto real.

Su exposición en Irlanda tuvo impacto global, no solo por el contenido sino por el tono frontal con el que apuntó contra quienes, hasta hace poco, fueron parte de su mismo espacio político.

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