El testamento genético de Epstein: los oscuros contratos para preservar su esperma
El Departamento de Justicia expuso el plan del magnate para asegurar su descendencia póstuma y el limbo legal del material biológico
El Departamento de Justicia de Estados Unidos reveló documentos oficiales que confirman que el empresario Jeffrey Epstein almacenó su esperma en un criobanco y firmó un contrato legal para impedir la destrucción de sus muestras biológicas en caso de fallecer.
Los archivos reservados del financista exponen un acuerdo comercial estipulado en mayo de 2016 con la firma de California Cryobank. Dicho pacto establece que la propiedad del material genético se transferiría de forma directa a su patrimonio neto o a sus apoderados legales tras su suicidio en una prisión de Manhattan en 2019.
Según la nota escrita por las periodistas Jacqueline Mroz y Maggie Astor para The New York Times, la empresa CooperCompanies declaró que la entidad no conserva ninguna muestra vinculada al agresor sexual. Sin embargo, la dirección ejecutiva de la compañía rechazó contestar auditorías complementarias sobre el paradero previo o la eliminación efectiva del cargamento celular.
El equipo de albaceas que administra los bienes heredados de Epstein guardó silencio ante los requerimientos informativos. Los registros de la fiscalía demostraron que el empresario efectivamente depositó el material reproductivo antes de octubre de 2012 y renovó los aranceles de mantenimiento sistemáticamente.
La estructura jurídica del resguardo operaba de manera independiente al sistema tradicional de donación voluntaria y las dosis permanecían tipificadas como propiedad privada del cliente. Epstein delegó la gestión de sus activos económicos a su pareja, Karyna Shuliak, mediante un fondo fiduciario controlado por su abogado Darren Inyke y su contador Richard Kahn.
El testamento incluye a otras 40 personas en la lista de herederos potenciales, aunque los litigios civiles bloquearon hasta el momento la distribución de los fondos. El inventario de bienes de fideicomiso omitió redactar directivas explícitas sobre el destino de los gametos, las células sexuales reproductivas masculinas y femeninas.
La especialista en sucesiones de la Universidad de Virginia Naomi Cahn, detalló el marco jurisdiccional aplicable al caso: "Cualquier controversia legal sobre la herencia celular se resolverá bajo la legislación de las Islas Vírgenes de Estados Unidos, territorio donde el financista poseía su residencia privada y se tramita la liquidación de su patrimonio".
El hallazgo documental coincide con los testimonios de antiguos colaboradores de Epstein, quienes ratifican que el magnate pretendía fecundar de forma masiva a múltiples mujeres en su propiedad rural de Nuevo México para diseminar su secuencia de ADN.
Los historiales médicos del Departamento de Justicia respaldan este interés por la fertilidad: el empresario recibía terapias hormonales con Clomid para revertir la baja testosterona e incrementar su recuento espermático. Incluso, correos electrónicos de 2017 acreditan que Shuliak adquirió dispositivos tecnológicos para evaluar la movilidad y calidad de los gametos desde su hogar.

