Ni Una Menos: 11 años de una marea que vuelve al Congreso contra la violencia de género y la impunidad
Bajo el lema "unir las luchas", la movilización de este miércoles confluye con el reclamo de los jubilados y redefine las demandas históricas del sector
Es miércoles 3 de junio, las calles de todo el país vuelven a teñirse de violeta en una jornada que reune al colectivo feminista articulado bajo la organización Ni Una Menos, que ya forma parte la memoria histórica de Argentina.
El femicidio de Chiara Páez, ocurrido en mayo de 2015 en la localidad santafesina de Rufino, fue el catalizador definitivo que transformó el hartazgo social en una movilización histórica. Ella tenía 14 años y estaba embarazada de pocas semanas cuando desapareció el 9 de mayo de ese año. Tras una intensa búsqueda, su cuerpo fue encontrado el 10 de mayo enterrado en el patio de la casa de su novio, Manuel Mansilla, de 16 años.
La indignación provocada por el crimen de Chiara decantó en una reacción colectiva inmediata. Un grupo de periodistas, escritoras y activistas convocó a través de las redes sociales a una concentración frente al Congreso de la Nación bajo una consigna directa: basta de femicidios.
A lo largo de estos 11 años, la movilización logró visibilizar la violencia machista en todas sus formas. Impulsó debates legislativos clave, como la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, y transformó las demandas del feminismo en una causa transversal que cruza a toda la sociedad.
A más de una década de aquella histórica primera marcha, el reencuentro del colectivo feminista se produce en un contexto de profunda angustia e indignación generada por la cantidad de femicidios. Según el observatorio "Ahora que sí nos ven", hubo 83 femicidios desde el 1 de enero de 2026 al 24 de mayo, uno cada 31 horas.
Desde el 3 de junio de 2015, hubo 3.144 femicidios. En el 85% de los casos, el femicida pertenecía al círculo íntimo o era conocido de la víctima, mientras que el 63% tuvieron lugar en la vivienda de las víctimas y compartida con el agresor.
El 17% de las víctimas ya habían denunciado a su agresor y el 10% tenían una medida judicial. Hay alrededor de 2.714 niñeces que quedaron huérfanos.
El análisis de los datos revela además la complejidad de la desprotección estatal: en el 85% de los casos, el femicida pertenecía al círculo íntimo o era conocido de la víctima, mientras que el 63% de los crímenes tuvieron lugar en la vivienda de las víctimas o en el hogar compartido con el agresor.
El 17% de las mujeres ya habían denunciado a su atacante y el 10% contaban con una medida judicial restrictiva. Como consecuencia colateral de esta violencia, alrededor de 2.714 niñeces quedaron huérfanas en este período.
En la previa de la marcha, la organización de Ni Una Menos hizo una conferencia de prensa en el que advirtió que "la vida de las pibas importa muy poco", en un contexto donde además "las leyes se toman a interpretación" y se desoye a las víctimas.
A qué hora es la marcha de Ni una Menos 2026
Bajo el lema "unir las luchas y rebelarse es la tarea", la organización definió que la concentración de este año se lleva a cabo a las 17:00 en la Plaza del Congreso. La convocatoria fue decidida días antes de que se conociera el femicidio de Agostina Vega, pero fue intensificada por el pedido de Justicia del caso que conmocionó a todo el país.
El llamado a la movilización es motivado también por el proyecto de ley de "falsas denuncias", una iniciativa presentada por la senadora nacional Carolina Losada y es criticado por el movimiento. El objetivo del proyecto es el de aumentar las penas y elevar las condenas de 3 a 6 años de prisión cuando la denuncia presumiblemente "falsa" involucra violencia de género, abuso sexual, acoso sexual y violencia contra niñeces y adolescentes.
"Por la realidad de hambre de los y las jubiladas" es otra de las consignas que contempla la movilización de este año, que "busca confluir con la tradicional marcha de los miércoles de jubilados y jubiladas frente al Congreso".
Otro de los temas que se alzan como bandera del 2026 es el triple lesbicidio de Barracas, que reclama por las graves lesiones ocasionadas a Sofía Castro Riglos y por la muerte de Pamela Cobas, Roxana Figueroa y Andrea Amarante, asesinadas por Fernando Justo Barrientos, quien aguarda su sentencia antes de la feria judicial de invierno.

