Estados Unidos incautó un nuevo petrolero vinculado a Venezuela y refuerza el control sobre el crudo
El Ejército estadounidense secuestró el buque Veronica, el sexto petrolero interceptado en pocas semanas, en el marco de la ofensiva del gobierno de Donald Trump contra la exportación de petróleo venezolano.
Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos incautaron este jueves otro buque petrolero vinculado a Venezuela, como parte de la política de sanciones y control sobre el comercio de crudo del país caribeño. Se trata del Motor/Tanker Veronica, una embarcación que navegaba bajo bandera de Guyana y que fue abordada en una operación realizada antes del amanecer por marines y marineros estadounidenses.
El operativo fue confirmado por el Comando Sur de Estados Unidos, que informó que la acción se llevó adelante sin incidentes y con apoyo de la Guardia Costera, el Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento de Justicia.
Según los registros marítimos, el buque había partido vacío de aguas venezolanas a comienzos de enero y no había regresado, a diferencia de otras embarcaciones que operan en la zona.
La "flota fantasma" y la cuarentena petrolera
Desde Washington señalaron que el Veronica formaba parte de una "flota fantasma" de petroleros que operan al margen de las sanciones internacionales y en desafío a la cuarentena impuesta por Trump sobre buques vinculados a la exportación de petróleo venezolano.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, elogió el accionar de las fuerzas involucradas y aseguró que la operación se realizó "en estricto cumplimiento del derecho internacional".
"El único petróleo que saldrá de Venezuela será aquel que esté coordinado de manera legal y transparente", afirmaron desde el Comando Sur, al destacar la efectividad de la Operación Southern Spear, lanzada para frenar el comercio ilegal de crudo en el Caribe.
Impacto en la exportación de petróleo venezolano
La ofensiva estadounidense ya tuvo un impacto directo en las exportaciones de Venezuela. Según datos de empresas de análisis marítimo, durante enero los embarques de crudo se redujeron a casi la mitad de los niveles habituales, y actualmente solo cargan petróleo los buques con destino a Estados Unidos o a refinerías locales.
Analistas del sector sostienen que el bloqueo sobre los petroleros no regulados habría quebrado, al menos de forma temporal, el esquema que permitía desviar crudo hacia mercados como China, utilizando barcos con banderas falsas o registros cancelados.
Contexto político y control del petróleo
La incautación del Veronica se produjo en paralelo a la reunión de Donald Trump con María Corina Machado en la Casa Blanca, donde se abordó el futuro político y económico de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro a comienzos de mes.
Desde entonces, el gobierno estadounidense avanzó en un plan para administrar y vender el petróleo venezolano, con el objetivo de controlar los ingresos derivados de ese recurso estratégico.
Trump anunció recientemente un acuerdo para que Venezuela entregue hasta 50 millones de barriles de crudo a Estados Unidos y firmó una orden ejecutiva para resguardar esos fondos en cuentas controladas por Washington.
En ese marco, el mandatario aseguró que su país "administrará" Venezuela por tiempo indefinido, mientras redefine el mapa político interno y el control del principal activo económico del país.

