Estados Unidos sancionó al poderoso conglomerado militar GAESA y profundiza el ahogo económico sobre Cuba
Washington incluyó en una lista negra al Grupo de Administración Empresarial S.A., controlado por las Fuerzas Armadas cubanas, y también apuntó contra MoaNickel, el emprendimiento conjunto con la canadiense Sherritt.
Estados Unidos aplicó nuevas sanciones contra GAESA (Grupo de Administración Empresarial S.A.), el conglomerado empresarial más poderoso de Cuba y controlado por las Fuerzas Armadas, en una decisión que podría tener un fuerte impacto en la ya debilitada economía de la isla.
La medida también incluyó a MoaNickel, una sociedad cubano-canadiense vinculada a la explotación de níquel junto a la firma Sherritt, que tras el anuncio decidió retirarse del negocio.
La decisión fue comunicada por la Cancillería estadounidense, que sostuvo que el castigo responde a una orden ejecutiva firmada el 1 de mayo, y reiteró la calificación de Cuba como una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos.
El anuncio fue interpretado por analistas como un golpe directo a la estructura financiera del régimen cubano, ya que GAESA es considerado el eje del control económico militar y un actor central en el flujo de divisas.
Un golpe al corazón del sistema económico cubano
El economista Pavel Vidal, de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali, advirtió que la sanción puede profundizar un escenario crítico.
"Es muy preocupante. La economía ya estaba prácticamente paralizada. Creo que muy pocos socios comerciales foráneos se arriesguen a no obedecer estas sanciones", señaló a la agencia AP.
Según Vidal, el verdadero impacto podría sentirse por el miedo que generará entre actores internacionales como bancos, aseguradoras y empresas logísticas, que podrían cortar cualquier vínculo con Cuba para evitar represalias.
En ese sentido, consideró que la medida puede derivar en un "aislamiento total", especialmente porque GAESA es el canal principal para gran parte de las operaciones comerciales y financieras de la isla.
La justificación de Marco Rubio
El secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, defendió la sanción al afirmar que busca golpear directamente a "las élites" y al "régimen militar cubano".
Rubio sostuvo que la estrategia apunta a limitar cualquier vínculo empresarial con GAESA y forzar un cambio político en la isla.
Sin embargo, Estados Unidos no precisó de qué manera Cuba representa una amenaza concreta para su seguridad nacional. Analistas interpretan esa definición como un argumento histórico utilizado para sostener el bloqueo y endurecer medidas que, además, tienen un fuerte peso electoral en el estado de Florida, donde vive una comunidad cubana exiliada clave en las elecciones.
GAESA: el gigante militar que controla la economía cubana
GAESA fue creado en los años 90 bajo el mando de las Fuerzas Armadas, como una herramienta para enfrentar la crisis provocada por la caída de la Unión Soviética y el endurecimiento del bloqueo estadounidense.
Con el paso del tiempo, se transformó en un holding económico dominante, con control sobre sectores estratégicos:
- tiendas minoristas de alimentos, ropa y electrodomésticos
- financieras e importadoras
- agencias de turismo y alquiler de autos
- administración hotelera y servicios vinculados al turismo internacional
Según estimaciones citadas por Vidal, GAESA controla cerca del 40% del Producto Interno Bruto de Cuba. En 2024 habría contado con reservas por USD 14.000 millones, mientras que sus ingresos anuales superarían en tres veces el presupuesto estatal cubano.
Hasta su muerte en 2022, el holding estuvo dirigido por el general Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, yerno de Raúl Castro. Actualmente, las sanciones incluyeron también a la general Ania Guillermina Lastres Morera, quien lo sucedió en el control de la corporación.
Qué implican las sanciones para empresas extranjeras
El investigador Lee Schlenker, del Instituto Quincy, explicó que las sanciones no solo afectan a GAESA sino también a cualquier actor internacional que mantenga vínculos comerciales con la corporación.
Entre las posibles consecuencias figuran:
- congelamiento de activos de empresas vinculadas
- bloqueo o restricción de cuentas en Estados Unidos
- restricciones migratorias para accionistas y empleados
- imposibilidad de operar en el sistema financiero estadounidense
"Ya no podrán operar a través del sistema financiero estadounidense", advirtió Schlenker.
Esto genera un efecto inmediato: el riesgo de quedar excluido del mercado financiero norteamericano es suficiente para que empresas internacionales corten relaciones con Cuba.
MoaNickel y el retiro inmediato de Sherritt
En la lista negra también fue incluida MoaNickel, la sociedad conjunta de explotación de níquel entre el Estado cubano y la canadiense Sherritt.
Tras conocerse la sanción, Sherritt decidió retirarse del negocio, una reacción que, según especialistas, puede anticipar una cadena de retiros similares por parte de otros socios extranjeros.
La crisis energética y un escenario social límite
El endurecimiento de sanciones llega en un momento particularmente delicado para Cuba, que atraviesa una crisis económica y energética profunda.
Desde enero, la administración de Donald Trump avanzó con un cerco energético que agravó el panorama: en cinco meses, Cuba habría recibido solo un barco de crudo ruso, mientras que su producción interna apenas cubre el 40% de la demanda.
Las consecuencias son visibles en la vida cotidiana:
- apagones masivos
- cortes de agua por falta de bombeo
- transporte público semiparalizado
- industrias frenadas
- vuelos cancelados
- reducción de jornadas laborales
- deterioro de servicios básicos como salud y seguridad social
Diversos actores internacionales -incluidos líderes religiosos, gobiernos extranjeros, expertos y organismos vinculados a la ONU- vienen advirtiendo sobre un deterioro que ya se asemeja a una crisis humanitaria.
Una medida con impacto político y económico
La decisión de Washington de sancionar a GAESA representa uno de los golpes más directos al núcleo económico militar del régimen cubano. Si bien Estados Unidos sostiene que apunta a las élites, analistas coinciden en que el impacto se trasladará al funcionamiento general de la economía.
Con una isla ya paralizada, escasez estructural de energía y un sistema financiero extremadamente dependiente de divisas externas, el bloqueo sobre el conglomerado militar podría acelerar aún más el colapso económico y profundizar la crisis social que atraviesa Cuba.

