Guerra en Medio Oriente: alarma por una escalada de alcance imprevisible
Irán atacó bases y aliados de Washington en el Golfo, Hezbollah abrió fuego desde Líbano y un dron impactó en Chipre. Trump habló de hasta cinco semanas más de ofensiva.
La guerra iniciada tras los bombardeos conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán dejó de ser un choque puntual. En su tercer día consecutivo, el conflicto se expandió a múltiples frentes y arrastró a aliados regionales y europeos. Crece la alarma por una escalada de alcance imprevisible.
Aviones israelíes sobrevolaron Teherán mientras se reportaban ataques en distintos puntos del país. En paralelo, Irán lanzó misiles y drones contra activos estadounidenses en el Golfo Pérsico y activó ofensivas indirectas a través de sus aliados.
Un mapa de fuego que se multiplica
El lunes se abrió un nuevo frente formal cuando el grupo Hezbollah disparó misiles y drones desde Líbano hacia Israel. La ofensiva quebró una tregua frágil de un año y derivó en bombardeos israelíes sobre los suburbios del sur de Beirut, bastión de la milicia.
La agencia estatal libanesa NNA informó 31 muertos y 149 heridos en un primer recuento. El Ejército israelí declaró al líder de Hezbollah, Naim Qassem, como "objetivo de eliminación" y aseguró haber abatido al jefe de inteligencia del grupo, Hussein Makled.
En Irán, la Media Luna Roja informó más de 550 muertos en lo que va de la campaña militar. La agencia semioficial Mehr reportó más de 20 fallecidos en un ataque en la plaza Niloofar, en Teherán, mientras Fars indicó al menos dos muertos en la ciudad de Sanandaj.
Tres días después del ataque inicial que mató al ayatollah Ali Khamenei, líder supremo durante 37 años, no hay señales de desescalada. El presidente de EEUU, Donald Trump, dijo a The New York Times que la ofensiva podría continuar durante "cuatro o cinco semanas".
En un mensaje en video, prometió que los ataques seguirán hasta que "todos nuestros objetivos se hayan alcanzado".
Aliados bajo fuego en el Golfo
Los ataques iraníes se extendieron a Kuwait, Bahréin, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita.
Todos los países del Golfo activaron sus defensas ante la oleada de proyectiles. El resultado fue un mosaico de impactos, interceptaciones y daños colaterales.
Las defensas aéreas de Bahréin interceptaron 70 misiles balísticos y 59 drones en lo que calificaron como una "nueva ola de ataques hostiles". Restos de proyectiles cayeron en distintos puntos del reino.
En Kuwait, un testigo citado por Reuters reportó una columna de humo cerca de la embajada de Estados Unidos. El Ejército kuwaití afirmó haber interceptado "objetivos aéreos hostiles" en la madrugada.
Qatar confirmó que misiles iraníes impactaron en dos instalaciones vinculadas al sector energético, sin víctimas. El Ministerio de Defensa desplegó aviones de combate para interceptar proyectiles sobre aguas del Golfo.
Arabia Saudita interceptó cinco drones cerca de la base aérea Príncipe Sultán y cerró su mayor refinería tras un incendio provocado por otro ataque.
La escalada también alcanzó rutas marítimas clave. Frente a la costa de Omán, el Centro de Seguridad Marítima informó que el petrolero MKD VYOM fue atacado por una embarcación cargada con explosivos frente a Muscat. Murió al menos un tripulante.
Según informaron Reino Unido y Chipre, un dron tipo Shahed golpeó la base aérea británica de Akrotiri, en el primer impacto directo del conflicto sobre una instalación militar europea. Ambos gobiernos señalaron que los daños fueron limitados y que no hubo víctimas.
Primeras bajas estadounidenses
El Pentágono confirmó la muerte de cuatro militares estadounidenses en el marco de la operación. Dos funcionarios dijeron a Reuters que murieron en una base en Kuwait.
Trump prometió represalias y advirtió que podría haber más bajas. "Muerte segura" para quienes resistan, dijo al instar a las fuerzas iraníes a rendirse y ofrecer inmunidad a quienes abandonen el combate.
Un alto funcionario de la Casa Blanca declaró a Reuters que Washington dialogará "en algún momento" con Teherán, aunque por ahora la operación denominada "Furia Épica" continúa.
Dentro de Irán, el presidente electo Masoud Pezeshkian anunció que un consejo de liderazgo integrado por él, el jefe del poder judicial y un miembro del Consejo de Guardianes asumió de forma interina las funciones del líder supremo.
Ali Larijani, asesor de Khamenei, afirmó en X que Irán no negociará con Trump, a quien acusó de tener "ambiciones delirantes".
En Israel, las sirenas antiaéreas volvieron a sonar en distintas ciudades. Un impacto directo el domingo mató al menos a nueve personas en Beit Shemesh, al sur de Jerusalén.
Con tropas estadounidenses entre las víctimas y bases europeas alcanzadas, el conflicto ya no es un enfrentamiento localizado: se desarrolla en varios escenarios simultáneos, sin señales de contención.

