Insólito robo en Francia: se llevaron la banana de una obra valuada en millones de dólares
La fruta forma parte de Comedian, la polémica creación de Maurizio Cattelan que llegó a venderse por más de USD 6 millones.
La obra más discutida del arte contemporáneo volvió a quedar en el centro de la escena. Un visitante robó la banana que integra Comedian, la instalación del artista italiano Maurizio Cattelan exhibida en el Centro Pompidou-Metz, en Francia. El museo denunció el hecho ante la policía, pero pocas horas después repuso la fruta y la muestra continuó con normalidad.
El episodio ocurrió el sábado 30 de mayo y reavivó el debate que acompaña a la obra desde su presentación en Art Basel Miami Beach en 2019. Aunque la banana es el elemento más visible de la instalación, los responsables del museo recordaron que el verdadero valor de la pieza reside en su certificado de autenticidad y en el protocolo que regula su exhibición, no en la fruta en sí.
Cómo ocurrió el robo en el Centro Pompidou-Metz
La desaparición de la banana quedó al descubierto cerca de las 14, cuando un agente de vigilancia advirtió que la fruta ya no estaba adherida a la pared. La institución francesa presentó una denuncia penal y cuestionó el accionar del visitante.
"El acto atenta contra el respeto a las obras expuestas y priva temporalmente a los visitantes de una parte de la experiencia", señalaron desde el museo.
Sin embargo, la situación no alteró el funcionamiento de la exposición. Siguiendo las instrucciones previstas para la conservación de la obra, el personal reemplazó rápidamente la banana y restableció la instalación.
Una obra que desafía la idea tradicional del arte
Comedian consiste en una banana real pegada a una pared con cinta adhesiva plateada. La simplicidad de la propuesta convirtió a la obra en uno de los fenómenos más comentados del arte contemporáneo.
Cuando Cattelan la presentó por primera vez en Miami, dos ediciones se vendieron por USD 120.000 cada una y una tercera alcanzó los USD 150.000. Desde entonces, la pieza generó discusiones sobre el mercado artístico, el coleccionismo y los mecanismos que determinan qué puede considerarse arte.
Para los especialistas, la obra se inscribe en la tradición del ready-made impulsada por Marcel Duchamp, que transforma objetos cotidianos en arte a partir de la decisión conceptual del artista.
De USD 120.000 a más de USD 6 millones
La notoriedad de Comedian creció con los años. En noviembre de 2024, una de sus ediciones alcanzó los USD 6,24 millones durante una subasta de Sotheby's en Nueva York.
El comprador fue Justin Sun, empresario vinculado al mundo de las criptomonedas, quien días después protagonizó una nueva polémica al comerse públicamente la banana frente a las cámaras.
La operación convirtió a la pieza de Cattelan en una de las obras conceptuales más valiosas del mercado y consolidó su condición de fenómeno cultural global.
Una larga lista de bananas comidas
El robo registrado en Francia no constituye un caso aislado. Desde su debut en 2019, la obra acumuló intervenciones, performances y episodios similares.
Ese mismo año, el artista David Datuna retiró la banana durante Art Basel Miami y se la comió frente al público. Bautizó la acción como Hungry Artist ("Artista hambriento").
En 2023 ocurrió un episodio similar en el Museo Leeum de Seúl. En 2024 volvió a repetirse tras la compra millonaria de Justin Sun. Incluso en el propio Pompidou-Metz, un visitante consumió la fruta durante una exhibición anterior.
Cada uno de esos episodios alimentó la discusión sobre los límites entre obra, performance y provocación.
Maurizio Cattelan, el artista que hizo de la polémica una marca
El creador de Comedian construyó su carrera a partir de obras que cuestionan las convenciones del mundo artístico. Entre sus trabajos más conocidos figura America, un inodoro de oro macizo de 18 quilates que también fue robado durante una exhibición en Inglaterra y jamás apareció.
Con la obra, Cattelan volvió a poner en evidencia la relación entre arte, mercado y notoriedad mediática. Y ahora, con una nueva banana robada y otra inmediatamente reemplazada, la obra suma otro capítulo a una historia donde el escándalo parece formar parte de la propia creación.

