Mayoría en EEUU cree que Trump busca tapar el caso Epstein con el ataque a Irán
El 52% de los estadounidenses considera que la guerra en Oriente Medio es una distracción
La popularidad de Donald Trump atraviesa uno de los momentos más delicados de su actual mandato, en un contexto marcado por la proximidad de las elecciones de medio término previstas para noviembre. Esos comicios definirán la composición del Congreso y marcarán el margen político que tendrá la Casa Blanca durante el resto de la gestión.
Las últimas encuestas publicadas por YouGov reflejan un escenario adverso para el mandatario: cerca del 55% de los estadounidenses rechaza su gestión, mientras que apenas el 40% mantiene su respaldo. Sin embargo, otros estudios de opinión comenzaron a explorar hipótesis más sensibles para la Casa Blanca, especialmente tras el inicio de la ofensiva militar contra Irán.
Una de las mediciones más comentadas en Washington fue difundida por la consultora Data For Progress. El sondeo indagó directamente en una sospecha que circula con fuerza en la política estadounidense: si la escalada militar lanzada en febrero contra Irán funciona como una cortina de humo para desviar la atención de los vínculos entre Trump y el financista Jeffrey Epstein, cuyo caso volvió a instalarse en la agenda pública.
La encuesta se realizó entre el 6 y el 8 de marzo de 2026 sobre una muestra de 1.272 votantes de todo el espectro político, incluidos demócratas, republicanos e independientes. Los resultados encendieron alarmas en el entorno del presidente.
Según el estudio, el 52% de los consultados cree que la ofensiva militar contra Irán busca tapar la controversia vinculada a Epstein. La percepción se dispara entre los votantes demócratas: el 81% sostiene que la operación militar -bautizada como "Epic Fury"- responde, al menos en parte, a ese objetivo político.
El dato más inquietante para la Casa Blanca aparece entre los propios republicanos. Aunque la mayoría respalda la versión oficial, casi el 25% considera plausible que el conflicto funcione como una maniobra de distracción. Si se suman quienes admiten dudas, el porcentaje asciende al 36% dentro del electorado que en su momento apoyó a Trump.
Entre los votantes independientes -un bloque decisivo para las elecciones de noviembre- el 52% cree que el conflicto sirve para desviar la atención del caso Epstein, mientras que el 40% rechaza esa interpretación.
El sondeo también analizó otro frente sensible para la política exterior estadounidense: la influencia de Israel en las decisiones de Washington. La opinión pública aparece prácticamente dividida. Un 47% considera que Trump responde principalmente a los intereses de Estados Unidos, mientras que un 46% cree que prioriza los de Israel.
La percepción cambia entre los independientes, donde el 50% sostiene que el presidente privilegia los intereses israelíes frente al 44% que cree lo contrario. Entre los demócratas, esa visión domina con claridad: el 75% afirma que la Casa Blanca responde más a Israel que al electorado estadounidense.

