Putin advierte que Rusia podría cortar el gas a Europa en plena crisis energética por Irán
El presidente ruso dijo que Moscú evalúa frenar envíos al mercado europeo y redirigirlos a destinos más rentables. La tensión en Medio Oriente disparó los precios del gas y del petróleo.
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, advirtió que su país podría suspender los envíos de gas a Europa en medio del fuerte aumento de los precios energéticos provocado por la crisis en Medio Oriente tras los ataques de EEUU e Israel contra Irán y la posterior escalada regional.
El mandatario planteó la posibilidad durante una entrevista con la televisión estatal rusa, donde vinculó esa eventual decisión con los planes de la Unión Europea de prohibir progresivamente las importaciones de gas ruso.
"Ahora se están abriendo otros mercados. Y quizá sería más rentable para nosotros dejar de suministrar al mercado europeo en este momento", afirmó Putin. El líder ruso aclaró que se trata solo de una posibilidad en análisis: "No es una decisión; es lo que se llama pensar en voz alta".
El impacto de la crisis energética
Los precios del petróleo y del gas registraron fuertes subas en los últimos días a partir de la escalada militar en Medio Oriente. El conflicto provocó interrupciones en el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio energético global.
En paralelo, la tensión obligó al cierre de instalaciones energéticas en la región del Golfo, entre ellas la producción de gas natural licuado de Qatar y la mayor refinería de Arabia Saudita.
Putin sostuvo que la suba de los precios responde tanto a esa crisis regional como a las restricciones occidentales sobre el petróleo ruso.
"Han aparecido clientes que están dispuestos a comprar el mismo gas natural a precios más altos debido a los acontecimientos en Medio Oriente y al cierre del estrecho de Ormuz", afirmó.
La disputa energética con Europa
La advertencia se produce mientras la Unión Europea avanza con un plan para eliminar gradualmente las compras de gas ruso. El bloque prevé prohibir las importaciones de gas por gasoducto y de gas natural licuado hacia fines de 2027, además de limitar nuevos contratos de GNL desde 2026.
En ese contexto, Putin afirmó que Moscú podría redirigir sus exportaciones hacia mercados que paguen precios más altos.
"Si aparecen compradores dispuestos a pagar un precio superior, algunos proveedores tradicionales, como las empresas estadounidenses, por supuesto se moverán hacia esos mercados", señaló.
El mercado que perdió Moscú
Antes de la invasión de Ucrania en 2022, Rusia abastecía alrededor del 40% del gas que llegaba a la Unión Europea por gasoductos. Ese volumen cayó de forma drástica en los últimos años: en 2025 el gas ruso representó cerca del 13% de las importaciones del bloque, con un valor estimado superior a €15.000 millones anuales, según datos de la UE.
Noruega, Estados Unidos y Argelia ocuparon buena parte del espacio que dejó Rusia en el mercado europeo.
El giro hacia Asia
Frente a la reducción de las ventas en Europa, Moscú intensificó en los últimos años su estrategia para expandir exportaciones hacia Asia, especialmente hacia China, uno de los mayores consumidores de energía del mundo.
Putin sostuvo que Rusia seguirá suministrando energía a los socios que considera confiables, entre ellos algunos países de Europa oriental como Hungría y Eslovaquia.
"Rusia siempre fue y sigue siendo un proveedor energético confiable para todos sus socios", afirmó. "Continuaremos trabajando de esa manera con aquellos que también sean socios confiables".

