Política migratoria

Suecia revocará la residencia a inmigrantes que tengan una "mala conducta"

La ley alcanza permisos nuevos y ya otorgados. El Gobierno la vincula a su política de endurecimiento migratorio y recibe críticas de organismos de derechos humanos.

El Parlamento de Suecia aprobó una ley que permitirá retirar los permisos de residencia a inmigrantes por comportamientos considerados indebidos, entre ellos tener deudas impagas, trabajar sin declarar o mantener vínculos con organizaciones extremistas.

La norma tendrá alcance sobre solicitudes en trámite y también sobre permisos ya concedidos. La reforma integra la política de endurecimiento migratorio impulsada por el Gobierno de derecha, que asumió en 2022 con la promesa de reducir la inmigración y combatir la delincuencia.

Qué motivos pueden derivar en la pérdida de la residencia

La legislación no establece una lista definitiva de conductas sancionables.

No obstante, las autoridades mencionaron el incumplimiento de pagos de impuestos, las deudas pendientes, la comisión de delitos y las relaciones con grupos extremistas como posibles causales.

La Agencia de Migración de Suecia revisará los casos y los inmigrantes afectados podrán apelar las resoluciones ante un tribunal especializado en asuntos migratorios.

Críticas de la oposición y los grupos de derechos humanos

La oposición sueca y organizaciones de derechos humanos cuestionaron la ley porque permite evaluar comportamientos que no fueron considerados delitos por la Justicia.

"La ley de buena conducta deja a las personas en la incertidumbre sobre qué acciones o expresiones pueden utilizarse en su contra", afirmó la organización Civil Rights Defenders en un comunicado.

El organismo advirtió que la nueva normativa debilita el Estado de derecho y el principio de igualdad ante la ley.

La estrategia del Gobierno sueco para reducir la inmigración

El Gobierno defendió la iniciativa y sostuvo que quienes no respeten las reglas del país no deben asumir que podrán permanecer en territorio sueco.

"Cualquiera que no se esfuerce por hacer lo correcto no debería poder contar con quedarse", declaró el ministro de Migración, Johan Forssell, cuando presentó el proyecto en marzo.

La reforma se suma a otras medidas impulsadas por Suecia en los últimos años, entre ellas mayores requisitos para obtener la ciudadanía y nuevas obligaciones para algunos empleados públicos de informar sobre personas que permanecen en el país sin autorización.

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