Cruce eclesiástico

La Iglesia endureció sus críticas a la reforma migratoria y apuntó contra el Gobierno

La Iglesia alertó por el impacto de los cambios normativos sobre extranjeros radicados en el país y cuestionó controles fronterizos, acceso a derechos básicos y las condiciones laborales.

La Iglesia Católica profundizó su enfrentamiento con el Gobierno nacional por la política migratoria y sostuvo que la reforma impulsada por la Casa Rosada "no responde a la acción de un Estado garante de derechos". El pronunciamiento surgió durante el Encuentro Nacional de la Pastoral de Migrantes e Itinerantes y se conoció en medio de los cruces entre sectores oficialistas y el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva.

La declaración se difundió después de los cuestionamientos que dirigentes oficialistas realizaron al mensaje pronunciado durante el Tedeum celebrado en la Catedral Metropolitana.

Cuestionamientos a la reforma migratoria 

Los representantes de la Pastoral advirtieron que los cambios impulsados por el Poder Ejecutivo colocan a numerosos extranjeros en una situación de vulnerabilidad.

"La incertidumbre en los procesos de regularización y el cambio de categorías generan un temor constante a la expulsión, obstaculizando el acceso a derechos fundamentales como el documento de identidad, la salud, la educación y el trabajo digno", señalaron.

La Pastoral también cuestionó los procedimientos de control en los pasos fronterizos. "Aumentó el rechazo infundado y arbitrario hacia las personas migrantes en la frontera, como así también los supuestos operativos de control migratorio, que parecieran responder más a una estrategia de comunicación política que a la acción de un Estado garante de derechos", afirmaron.

Se trató de uno de los cuestionamientos más duros formulados por la estructura eclesiástica contra la reforma migratoria impulsada por el Poder Ejecutivo.

Trabajo, salud y condiciones de vida

La Pastoral vinculó además la situación migratoria con las dificultades económicas que atraviesan amplios sectores sociales.

"En estos tiempos, marcados por una realidad cada vez más compleja, el acceso a un trabajo digno se vuelve difícil de alcanzar para las grandes mayorías", expresaron.

Los referentes religiosos agregaron que a ese escenario se suma "la creciente dificultad de acceder a un servicio de salud de calidad para las familias, situación que resulta aún más desesperante para las personas con discapacidad".

El análisis abordó los desplazamientos de trabajadores hacia distintas regiones del país en busca de oportunidades laborales.

La advertencia sobre los polos productivos

La Iglesia puso especial atención en quienes se trasladan hacia áreas vinculadas con actividades económicas de gran escala.

El documento mencionó a personas que viajan hacia "la zona de explotación de hidrocarburo no convencional, así como en la búsqueda de trabajo en el sector portuario; con la ilusión de un empleo rápido".

Según denunciaron los participantes del encuentro, muchos de esos trabajadores encuentran "un escenario hostil y muchas veces expuestos a abusos de todo tipo".

La advertencia alcanzó tanto a migrantes extranjeros como a familias que cambian de residencia dentro del país en busca de empleo.

El compromiso asumido por la Pastoral

Ante esa situación, la organización eclesial ratificó la continuidad de sus programas de acompañamiento.

Los representantes del sector asumieron "el compromiso de seguir caminando juntos en la construcción de planes para la atención pastoral de las familias migrantes".

El objetivo, explicaron, consiste en que "las comunidades no sean lugares de acogida asistencial, sino espacios integrales que protejan la dignidad humana y fomenten la ‘cultura del encuentro' frente a la del descarte".

El documento añadió que ese enfoque "implica reconocer al migrante no como una carga, sino como una persona con dones que enriquece a la comunidad".

El nuevo mensaje de García Cuerva

En paralelo a la difusión del pronunciamiento, Jorge García Cuerva volvió a reclamar por la convivencia social y el respeto por las diferencias durante una misa celebrada en la Catedral Metropolitana.

"Pidamos hoy especialmente por nuestra ciudad de Buenos Aires como dijimos de la Santísima Trinidad por todos sus ciudadanos y pidamos también por todo nuestro país para que aprendamos a vivir en comunión, para que aprendamos a vivir como una gran familia donde sepamos respetar la diversidad, donde sepamos dialogar entre nosotros porque fuimos creamos a imagen y semejanza de Dios, a Él nos tenemos que parecer, ese es nuestro compromiso y ese tiene que ser nuestro testimonio. Anunciar al mundo que hay un Dios que nos ama con locura y que nos hace hermanos", expresó.

Las declaraciones del arzobispo coincidieron con la difusión del documento de la Pastoral de Migrantes e Itinerantes, que cuestionó la reforma impulsada por el Poder Ejecutivo y reclamó garantías para el acceso a derechos de la población migrante.

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