Trump activa los nuevos aranceles del 10% a pesar del fallo de la Corte Suprema
Donald Trump insiste en su política arancelaria y no hace caso a la Corte Suprema. Este martes activó un arancel global del 10% por 150 días
El Gobierno de Estados Unidos pondrá en marcha un arancel general del 10% sobre las importaciones este martes. La medida impulsada por el presidente Donald Trump se llevará adelante a pesar del revés judicial en la Corte Suprema, que dejó sin efecto parte de su esquema arancelario basado en facultades de emergencia.
El viernes, desde el Despacho Oval, el mandatario firmó una orden ejecutiva que establece este nuevo gravamen bajo la denominada "Sección 122". La disposición comenzará a regir el 24 de febrero y tendrá una vigencia inicial de 150 días. Contempla, no obstante, algunas excepciones sectoriales, entre ellas la industria farmacéutica y los productos que ingresan en el marco del tratado comercial con México y Canadá.
Según informó la Casa Blanca, el objetivo de la medida es achicar "los grandes y persistentes déficits en la balanza de pagos". Hasta ahora, la invocación de una emergencia nacional le había permitido a Trump utilizar los aranceles como herramienta de negociación y presión en el plano internacional.
Tras conocerse el fallo, el presidente cuestionó públicamente a la Corte y deslizó que algunos de sus integrantes responderían a intereses externos. El presidente señaló que los aranceles vinculados a seguridad nacional y prácticas comerciales desleales "permanecen en vigor y con plena fuerza", en referencia a las medidas adoptadas bajo la Trade Expansion Act de 1962 (Sección 232) y la Trade Act de 1974 (Sección 301), instrumentos tradicionales del derecho comercial estadounidense que no fueron alcanzados por la sentencia.
Además, sostuvo que la decisión judicial lo deja "más fuerte" y adelantó que explorará nuevos caminos legales para sostener su estrategia comercial.
En esa línea, advirtió en sus redes sociales que los países que intenten aprovechar la resolución del máximo tribunal podrían enfrentar tasas aún más elevadas. "Cualquier país que quiera ‘jugar' con la ridícula decisión de la Corte Suprema, especialmente aquellos que han ‘estafado' a EEUU durante años, e incluso décadas, se enfrentará a un arancel mucho más alto, y peor, que el que aceptaron hace muy poco", escribió.

